El "boreout" es el nuevo síndrome laboral que cada vez
afecta a un mayor número de trabajadores y que tiene
como consecuencia la depresión y falta de autoestima.
La persona quiere
trabajar aunque esa ocupación no sea la soñada, pero
el volumen no es el adecuado y comienza a aburrirse,
surge así una de las enfermedades de la psicología moderna
llamada “boreout” que sirve para definir a aquellos
individuos que se aburren y muestran un desinterés constante
con el cargo y la tarea que ostentan.
Si existe algo peor
que el estrés, que la saturación de trabajo, que la
falta de tiempo para acabar todas las tareas, es el
boreout, el nuevo síndrome laboral que afecta a cualquier
persona al menos una vez en su vida.
Boreout consta de
tres elementos: el aburrimiento, la falta de desafío,
y la falta de interés. Peter Werder y Rothlin
Philippe, no están de acuerdo con la percepción
común de que un empleado desmotivado es perezoso,
en su lugar, afirman que el
empleado ha perdido interés en las tareas de
trabajo. Los que sufren de boreout están
"satisfechos con su situación profesional"
en que se sienten frustrados al verse impedido, por
los mecanismos institucionales u obstáculos en
lugar de por su propia falta de aptitud, de cumplir
con su potencial (como mediante el uso de sus habilidades,
conocimientos y habilidades para contribuir al desarrollo
de su empresa) y / o de recibir el reconocimiento oficial
por sus esfuerzos.
Esto suele suceder
cuando una persona es acosada en su ámbito laboral:
se le degrada las funciones asignándosele tareas
muy por debajo de su capacidad o se le asigna poca tarea.
Características del Boreout
Quienes se ven afectados son aquellas personas que
tienen una ocupación que está por debajo de sus posibilidades.
Provoca falta de motivación.
Pérdida de la concentración.
Cansancio al llegar al lugar de trabajo.
Sentimiento de frustración constante.
Imposibilidad de poner en marcha cualquier iniciativa
por pequeña que sea.
Sentir agobio constante por las tareas a desempeñar.
Pérdida de confianza en uno mismo
La razón más citada para este comportamiento
fue la falta de gestión
para asignar tareas específicas a determinados
empleados.
Consecuencias del Boreout:
Para los empleados incluyen la
insatisfacción, la fatiga y aburrimiento y baja
-autoestima , mientras que para el negocio en sí
no son los problemas de una carga financiera innecesaria,
los niveles elevados de bajas por enfermedad y fidelidad
a la empresa bajo. La paradoja de Boreout es que a pesar
de odiar a la situación, los empleados se sienten
incapaces de pedir más tareas difíciles,
para elevar la situación con los superiores o
incluso buscar un nuevo trabajo. Los autores no obstante
proponer una solución: en primer lugar, hay que
analizar la propia situación laboral personal,
a continuación, buscar una solución dentro
de la empresa y, finalmente, si eso no ayuda, busque
un nuevo empleo.
Recomendaciones para evitar el Boreout
Si la apatía está siendo la protagonista
del día a día laboral, hay que reflexionar acerca del
problema.
Hablarlo con quien corresponda
(encargado, superior, etc) en muchas ocasiones puede
ser positivo para llegar a un acuerdo en cuanto a las
tareas a desarrollar.
Proponer ideas para rejuvenecer
las tareas diarias y que no se conviertan en una rutina
difícil de superar suele ser un motivo atractivo para
recuperar la estima y motivación perdidas
Hablar con otros colegas para
ver si están atravesando el mismo inconveniente y entre
todos intentar hallar la causa y posibles soluciones
para revertir la situación.
Plantearse retos cotidianos es
importante para estar siempre activos, alertas y motivados
en el trabajo. Si se padece de aburrimiento crónico
se debe comentar con quien corresponda. Muchas personas
no lo hacen por miedo al despido, pero el silencio suele
agravar la situación que de seguir en este mismo camino,
lo único que logrará es continuar sufriendo esta situación
o terminar renunciando por el estrés que provoca. La
falta de tareas como el exceso de ellas, es altamente
perjudicial para el desempeño del trabajador.
“Los
jefes deben aprender a delegar las tareas para que los
empleados sean aprovechados y se sientan útiles. El
aburrimiento y el desinterés no deberían de aparecer,
porque cuando se instalan, la persona que los padece
se deja estar, y termina por conformarse y puede pasar
mucho tiempo hasta que alguien se dé cuenta de lo que
ocurre”, sostiene el sociólogo chileno Manuel
Solaya Vacino.