por Jose L. Gonzalez de Rivera y
Revuelta, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica
Como los alacranes, los jefes
tóxicos sólo se desarrollan si están
en el entorno apropiado. Una organización sana
se ocupa por si misma de eliminar a tiempo trepas desaprensivos
y mediocres inoperantes activos, de tal manera que nunca
llegan a alcanzar posiciones relevantes desde las que
puedan hacer daño. Por lo tanto, si te encuentras
sufriendo alguna modalidad de acoso en el trabajo, lo
más probable es que tu empresa no tenga ningún
interés por promocionar la excelencia y que en
ella sean más importantes el poder, la conformidad
y el control que la satisfacción, la autonomía
y la productividad.
De todas formas, y por si acaso hay suerte, puedes empezar
tanteando de manera discreta al Departamento de Personal
- Recursos Humanos o al Comité de Empresa para
saber si tienen alguna política para atender
a las quejas de los empleados o si hay alguna persona
o sección que se ocupe de la mejora continuada
de las condiciones de trabajo. En caso negativo - o
si después de recurrir a ellos tu situación
parece empeorar - puedes asumir, con bastantes probabilidades
de acertar, que estás en serio peligro. Cualquier
cosa que hagas, por muy lógica, razonable o normal
que te parezca, empeorará las cosas y será
tenida en tu contra.
Tu única salvación es aplicar mi procedimiento
en siete pasos, que deben ser dados de manera sucesiva,
repitiendo la secuencia tantas veces como sea necesario
hasta que te sientas feliz y realizado en tu trabajo.
Una vez que has dado un paso, el siguiente viene de
forma natural. Al revés, si un paso no te sale
bien, es que hay que volver al anterior.
Empecemos. Paso 1 - Tomar posesión
de tu vida en general y de la situación de acoso
en concreto. Nadie va a hacer nada para salvarte,
o sea que es mejor que asumas la responsabilidad de
tu existencia. No te alteres, ya se que te están
haciendo la vida imposible y que los que están
mal y tienen que cambiar son ellos. Pero tu vida es
tuya y el que responde de como te la montas eres tú.
Es importante darse cuenta de que no es lo mismo ser
responsable que ser culpable. Tu jefe y los que le sostienen
tiene la culpa de lo que te ocurre, pero tú tienes
la responsabilidad de salir con bien de todo ello. Esperar
ayuda de los acosadores es el primer gran error de un
acosado. Suplicar, exigir, amenazar o lo que sea a otros
para que dejen de maltratarte sólo empeora las
cosas.
Paso
2 - Mantener la calma. Mantener la calma. Si
encima de todo lo que estás sufriendo aceptas
que estás solo en ello, lo más probable
es que sientas una gran angustia. Está bien,
eso es normal. Ahora tienes que mantener la calma, lo
cual es totalmente imposible si no sabes cómo.
Necesitas un método. Afortunadamente hay varias
técnicas, de las cuales la psicoterapia autógena
es la que ofrece mejores y más rápidos
resultados. No se trata simplemente de aguantarse y
hacer como que no pasa nada, sino de activar y entrenar
los circuitos mentales que generan calma, única
manera de contrarrestar el estrés que produce
el acoso.
Paso
3 - Minimizar el daño. Minimizar el daño.
Cuando uno se deja llevar de la pena, el estrés
y la rabia, la vida se complica y los disgustos se multiplican.
Si has aprendido a mantener la calma, te darás
cuenta de hay en tu vida mucho sufrimiento innecesario.
Por ejemplo, todo el que te produces a ti mismo quejándote
y rumiando agravios. Para el auto-estrés y la
manía de buscar culpables. Cierto que estás
sufriendo un daño. Por eso has aprendido la técnica
para mantener la calma, y tienes que practicarla con
frecuencia para poder soportarlo sin demasiado sufrimiento.
Pero no te hagas más daño, no te enfades
con tu pareja, no te pelees con los amigos, no te pases
la noche despierto maquinando venganzas. Si tienes que
sufrir, que sea lo mínimo. Y no bebas ni te drogues.
Paso
4 - Entender la situación. Esto es lo
que intentabas hacer al principio de todo, pero ahora
te darás cuenta de que sólo es posible
después de haber dado los pasos anteriores. Hay
dinámicas ocultas, fuerzas e intereses que antes
se te escapaban y que ahora puedes ir viendo más
claro. Los acosadores siempre son envidiosos, controladores
y mediocres. Puede que lo que tú crees que es
una virtud o un mérito tuyo, a ellos les moleste.
Quizá tu sana autonomía de criterio está
entorpeciendo sus oscuras maniobras. Puede que estés
atrapado en una tenaza, "emparedado" entre
un subalterno que quiere quitarte de encima y un jefe
tontaina que se está dejando seducir y manipular.
Si según vas comprendiendo cosas te vienen ataques
de furia, vuelve inmediatamente al paso 2.
Paso
5 - Decidir la condición. ¿A donde
quieres llegar? ¿Cómo quieres que sean
para ti las cosas? ¿Que esperas de tu trabajo?.
Una condición es lo que tiene que ocurrir para
que otra cosa ocurra. Una vez que sabes lo que quieres,
decide lo que tienes que hacer para llegar allí.
Sitúate en el organigrama, construye en tu mente
un plan, decide un destino. ¿Que es lo que quieres,
el mal de tu acosador o el bien tuyo?. Decidir ser victima
impotente o demonio vengativo lleva a sitios que no
te van a gustar nada.
Paso
6 - Ser proactivo, no reactivo. Reaccionar es
la respuesta lógica y natural ante lo que nos
está pasando. Es fácil, todos los animales
lo hacen. Proaccionar es una acción deliberada
y consciente cuyo objetivo es ser la causa de determinado
acontecimiento o reacción. Cuando insulto a un
cliente que me ofende estoy reaccionando. Cuando le
escucho atentamente y le digo que buscaré la
manera de ayudarle, estoy proaccionando. Parece forzado,
pero, con un poco de práctica, se convierte en
algo natural. Está claro que es imposible proaccionar
si no se dominan bien los pasos anteriores.
Paso
7. Ser agente de cambio social. Esta es una de
las transformaciones más sorprendentes y maravillosas
que tienen lugar en las personas que aplican los siete
pasos. No sólo sobrevivirás a tu situación
de acoso y encontrarás la forma de que echen
al tóxico de tu jefe, sino que descubrirás
en ti un creciente interés por el desarrollo
y la felicidad de los demás. Desearás
compartir tu paz y tu éxito y, sobre todo, atenuar,
contrarrestar y eliminar la polución psíquica
de los entornos en los que te mueves. Buena suerte.
Jose Luis Gonzalez de Rivera
y Revuelta es autor de "El Maltrato Psicológico"
y "Crisis Emocionales", ambos en Escasa.
fuente:
EL PAIS
::Acoso Moral Laboral
Artículos
del Dr. José Luis González de Rivera
Jose Luis Vicente González de Rivera y Revuelta
es licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra y
Doctor en Medicina por la Universidad del Pais Vasco en Bilbao.
Es asimismo especialista Certificado en Psiquiatría por Royal College
of Physicians de Canadá, por el Ministerio Español de Educación
y Ciencia y por el Medical Council del Reino Unido.