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ARTICULOS
COMO
IDENTIFICAR Y EVITAR EL ABUSO EMOCIONAL
Cómo identificar y evitar el abuso emocional.
Opinan las autoras de un libro sobre el tema.
Dolores Vidal.
dvidal@clarin.com
"Cuando caés en la trampa de un manipulador
y no podés salir, corrés el riesgo de
enfermarte", advierte la psicóloga Gloria
Husmann, terapeuta individual y familiar con formación
sistémica. Ella es la autora junto a la socióloga
Graciela Chiale de "La trampa de los manipuladores"
(Del Nuevo Extremo), que apareció en las librerías
en junio y ya va por la segunda edición. "Investigamos
durante más de un año para escribir el
libro y llegamos a identificar 14 tipos de manipuladores
pero pueden haber más variantes", agregan.
En una charla con Mujer dijeron "todos manipulamos",
sin embargo cruzaron con una definición las zonas
más grises de un vínculo para llamar a
las cosas por su nombre: "El manipulador ejerce
influencia sobre el otro, induciéndolo a tomar
decisiones o a asumir comportamientos de manera diferente,
incluso opuesta, de como lo hubiera hecho a partir de
su propia decisión". La víctima se
transforma en una marioneta bajo el poder del manipulador.
Está en riesgo.
En el libro describen distintos tipos de manipuladores:
el despótico, el seductor, el explosivo, el desvalido,
entre otros. ¿Cuál de estos perfiles es
más común en las mujeres y cuál
en los hombres?
Gloria Husmann: Las tipologías cizañera
y víctima son más comunes en la mujer.
La cizañera es aquella experta en sembrar dudas,
por ejemplo. Y la mujer víctima se da bastante
en las madres mayores, que hacen sentir a sus hijos
que las están abandonando. Son las que dicen:
"Ustedes diviértanse, no importa que yo
me quede acá sola, hagan su vida".
Graciela Chiale: Y en el caso de los hombres, el despótico
autoritario es un tipo de manipulador que encaja muy
bien en la personalidad masculina argentina. Y también
el que se hace el culto. El que menciona títulos
de libros y autores que en su vida ha leído porque
suena lindo. El objetivo es hacer sentir a los otros
unos ignorantes.
¿Cuál es el denominador común
en todos los manipuladores?
Gloria: La descalificación permanente del otro
y el dominio. El manipulador toma a una persona y la
cosifica. Esa persona pierde su voluntad, empieza a
pensar y sentir en función del manipulador.
Graciela: La víctima se transforma en una prolongación
del manipulador. Y puede enfermarse, porque el contacto
permanente con un manipulador es un factor estresante
muy fuerte y poderoso.
¿Hay gente más vulnerable al dominio
de un manipulador?
Gloria: Sí. Tanto el manipulado como el manipulador
parten de alguna carencia afectiva o emocional en su
infancia. El manipulador aprendió a usar el poder
sobre el otro. Y el manipulado aprendió a hacer
todo para ser querido y aceptado. La víctima
es la persona servicial, que siempre se carga de trabajo.
El manipulador, en cambio, exige que lo quieran. Y el
manipulado hace todo lo posible para complacer y ser
amado. El manipulador aprovecha ese punto vulnerable
y lo descalifica. Haga lo que haga o diga lo que diga,
el manipulado será censurado.
¿Aumentaron las consultas por vínculos
con esta problemática? ¿Por qué
decidieron investigar el tema de la manipulación?
Gloria: El origen del libro es que coordinamos unos
grupos de reflexión llamados "Por el Placer
de Pensar". Allí tratamos diferentes temas
psicológicos o sociales. Y el día que
abordamos la manipulación, la concurrencia de
gente se duplicó. Nos dimos cuenta de que algo
estaba pasando.
Graciela: Creo que se trata de una verdadera epidemia
social.
¿Por qué?
Graciela: Porque aumenta el nivel de aceptación
de la gente y se internalizan conductas que no deben
ser aceptadas. Lo peor es que muchas veces son valoradas
por la relación que tiene la manipulación
con el poder. Parecería que un manipulador despótico,
con fuerte personalidad, es poderoso y termina siendo
valorado por la gente.
¿Nuestra cultura fomenta la manipulación?
Graciela: No sé si la fomenta, pero la permite.
La burla hacia el otro, la agresión verbal, por
ejemplo, son pautas de comportamiento aceptadas y eso
es grave. El libro tuvo mucha repercusión. A
15 días de la primera edición, ya está
en la calle la segunda. Es evidente que algo pasa.
¿Cuál es la diferencia entre motivar
y manipular?
Gloria: El recurso de manipular es la potencia del
impotente. Cuando uno puede motivar, potenciar al otro,
no es una manipulación. Por ejemplo, un jefe
puede ser un gran motivador. Quiere obtener un buen
resultado del trabajo de su empleado y lo impulsa a
crecer. No quiebra su voluntad.
¿La manipulación siempre quiebra la personalidad
del otro?
Gloria: El manipulador no impulsa a crecer, no le importa
el otro. Lo aplasta. Y muchas veces corta recursos económicos
y familiares de su víctima. Quiere aislarlo como
hacen las sectas. Volviendo al caso de un jefe manipulador,
sería el que se lleva todos los méritos
y no comparte los logros.
Graciela: La manipulación en el trabajo se llama
mobbing y también está a flor de piel.
Los manipuladores están en todos lados. ¿En
ciertos vínculos la manipulación es más
frecuente?
Gloria: En las parejas. Tuve como paciente a una chica
de 23 años, hermosa, que era un sol a cualquier
hora del día. Y ella se levantaba siempre cinco
minutos antes que el marido para pintarse porque él
le decía que despertarse y verle la cara, era
horrible. La descalificaba, la hacía sentir fea.
También la manipulación se da de padres
a hijos y de hijos a padres.
¿Cómo se manifiesta de hijos a padres?
Gloria: Son los hijos adultos que se comportan como
adolescentes. Siempre exigen y no tienen responsabilidades.
Para que los padres se sientan queridos, tienen que
dar lo que ese hijo pida.Un ejemplo es el que siempre
fracasa en el trabajo. Los padres van perdiendo su dinero
para sostenerlo.
¿Son hijos que se sitúan en un lugar
de carencia?
Gloria: Sí, de carencia, de exigencia, de maltrato.
Se apoderan de los bienes afectivos y materiales. Incluso
pueden llegar a retacear el cariño de los nietos.
Eso es muy común en la actualidad.
¿Cómo sobrevivir a la convivencia con
un manipulador?
Gloria: Lo principal es entender que no lo va a cambiar.
Hacer el duelo por no alcanzar una relación ideal
con él. Cuando la víctima en su interior
dice "basta", aunque siga bajo el radio de
influencia del manipulador, le cortó el poder.
Es como si dijera: "Te descubrí: hagas lo
que hagas y digas lo que digas, ya no me afecta. No
soy tu títere. Por primera vez, puedo ser yo".
Fuente: www.clarin.com
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