El
acosador sabe participar muy bien en el juego que la
víctima no sabe jugar
Escribe: Psic. Lic. Silvana Giachero
Especialista en RR.HH.
La psicóloga y especialista en Recursos Humanos Silvana
Giachero en diálogo con EL MUNICIPIO aseguró que «el
acoso moral lo podemos equiparar a lo que se llama tortura
psicológica dado que es un hostigamiento o violencia
que ataca la dignidad e integridad de las personas».
La definición de un caso se manifiesta cuando una persona
o un grupo de ellas hostiga o violenta a uno o varios
sujetos durante un lapso de tiempo determinado. Legalmente
según la especialista se necesitan unos seis meses de
este tipo de violencia para que un Juez lo tome como
tal. De todas formas, para Giachero un solo acto violento
o humillante puede ser parte de un caso judicial, como
así varios casos seguidos.
En cuanto a la presentación de pruebas la profesional
asegura que la complejidad se da en la falta de información
«esto hace que las personas no se den cuenta a tiempo
y no utilicen las herramientas para recabar esas pruebas.
Aquí juega un rol muy importante los testigos. Si yo
voy a demandar a una empresa cito a determinados testigos,
estos tienen que concurrir. » Las empresas en Uruguay
carecen en su mayoría de información sobre este tema
complejo. Existen algunas que trabajan en base a la
instalación del psico terror y luego hay otras que se
han ido modernizando e incluso tienen departamento de
recursos humanos. Lo ideal en el tratamiento de un caso
es que las empresas tengan en su interior un ámbito
donde encarar estos problemas. Es muy importante que
exista un psicólogo laboral dentro de la institución.
La Ley
En Uruguay no existe una ley que regule esta situación
pero si hay muchos artículos que amparan a la persona
que viene siendo atacada. En tal sentido «se puede llegar
a responsabilizar a la empresa si se le informó del
hecho, el sindicato intervino, se elevaron cartas y
la empresa no hizo nada, esto puede entenderse como
complicidad en la situación. Hay antecedentes de juicios
ganados, en su mayoría son multas en dinero y se le
pide solo en algunos casos graves a la empresa que sancione
a la persona con la pérdida del puesto laboral»
La psicología de un acosador
Son personas difíciles de visualizar, es muy hábil
en los vínculos y muy manipulador Giachero explicó que
«la violencia que ejerce es silenciosa, es una persona
que no hace nada pero sabe hacer de todo. Tiene un perfil
bastante perverso de disfrute en dañar al otro con ganas
de figurar y competir, por eso tienden a excluir a quienes
siente es su competencia.
Logra manipular a sus superiores, no tiene ningún sentimiento
de culpa ni valores y menos ética. Sabe participar muy
bien en el juego que la víctima no sabe jugar.» Para
la especialista una vez que se detecta el acoso hay
que evaluar la estrategia para cada situación. Si hay
que denunciar o no. Recabar pruebas. O a veces la alternativa
puede ser buscar otro trabajo y renunciar. Según el
perfil de cada víctima y la situación en si misma cuál
es.
«El directorio de la empresa tendría que armar una
política interna. A partir de unos artículos que publiqué
yo estuve colaborando con la Intendencia de Colonia
y hablamos allí sobre acoso moral y explicamos que esto
debería ser castigado con un procedimiento administrativo
interno que apoye a las víctimas y se investigue este
tipo de casos. A veces hay casos que la empresa piensa
que el hostigador le sirve. Son personas que se posicionan
muy bien en sus puestos. Sin embargo son funcionarios
que te generan problemas de todo tipo, te dejan sin
personal, te lo enferman, y eso no es gratuito, tiene
un gran costo.» explicó la psicóloga.