En los últimos
días la Argentina fue protagonista de diversos
casos relacionados con acoso a menores y discriminación
en redes sociales. Recomendaciones para saber cómo
actuar ante el llamado ciberacoso
Correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería
instantánea, SMS, sitios web son muchas
las plataformas que existen en la actualidad para estar
comunicados.
Aunque no siempre esas ventajas son utilizadas por
todos de la misma manera. Eso quedó demostrado
en estos últimos días, en los que la Argentina
fue protagonista de diversos casos relacionados con
acoso a menores de edad y discriminación en redes
sociales, más precisamente en facebook.
Ciberacoso
o cyberbulling es una palabra a la que -lamentablemente-
habrá que acostumbrase. Esta práctica
consiste en el uso de información electrónica
y medios de comunicación con la intención
de difamar, amenazar, degradar, agredir, intimidar o
amedrentar a una persona.
Los casos más frecuentes de ciberacoso los encontramos
en chats, donde los niños hablan con desconocidos
y luego, engañados, agregan a esas personas como
contactos en su Messenger sin saber que se puede tratar
de mayores de edad con malas intenciones.
El auge de facebook disparó también el
acoso entre menores de edad, tal como sucedió
con un grupo creado por una niña de primaria
para odiar a una compañera de colegio
de 10 años.
La divulgación en los medios de comunicación
del caso disparó la inmediata reacción
y apoyo de otros usuarios de facebook, aunque el daño
para la pequeña ya estaba hecho.
Pero también debe entenderse como ciberacoso
el dejar comentarios agresivos en foros; hacerse pasar
por otra persona en un chat con la intención
de difamarla posteriormente; manipular fotos para herir
a alguien; robar y publicar fotos en la web; y crear
un perfil falso de una persona en una red social con
el único objetivo de difamarla.
Recomendaciones
El Inadi indicó que los niños deberían
informar a familiares, docentes o amigos en caso de
sentirse intimidados por alguna persona.
Los padres son quienes deben prestar muchísima
más atención ante evidentes y profundos
cambios de conducta en los niños, quienes además
suelen mostrarse nerviosos, angustiados o agresivos
ante un caso de ciberacoso.
Si presentan dudas sobre una sospecha, es aconsejable
que realicen una búsqueda con el nombre de su
hijo en Google y en redes sociales como facebook y MySpace.
Es recomendable que las escuelas tomen algunas precauciones,
indica el Inadi. Cita que pueden incluir el ciberacoso
en los reglamentos de convivencia; difundir los mecanismos
para reportar abusos en las redes sociales; realizar
campañas de sensibilización en la escuela;
y notificar a los padres y a las personas que intervinieron
como agresores.
La situación argentina
En nuestro país no existe legislación
específica que regule las actividades de los
usuarios en las redes sociales. En este terreno
suelen entrar en colisión el derecho a la libertad
de expresión con otros derechos y valores sociales,
dijo el Inadi en un informe, donde llamó además
a un debate social sobre el tema.
La ley argentina ha hecho algunos avances sobre los
delitos informáticos, aunque en estos casos particulares
muchas veces los autores podrían ser penalmente
inimputables debido a su corta edad.
La ley 26.388 sancionada en 2008 incorporó al
Código Penal los delitos relacionados con pornografía
infantil por la web o medios electrónicos; violación,
apoderamiento y desvío de comunicación
electrónica; intercepción o captación
de comunicaciones electrónicas o telecomunicaciones;
fraude informático todas figuras que poco
cuadran con la del ciberacoso.
En los EEUU existe un proyecto de ley que contempla
la posibilidad de que el agresor cibernético
sea multado o condenado a dos prisión, o ambos.
El debate se inició luego de que una adolescente
se cuidara tras ser acosada por una persona a través
de una red social.
España, Chile y Colombia tienen bajo análisis
una legislación similar.