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ESTADISTICAS
Contenido
y Desarrollo del Acoso Grupal ("mobbing") en el trabajo
Hasta el momento
el proyecto más exhaustivo de investigación
sobre el Mobbing ha sido llevado a cabo en Suecia.
Dado que los resultados de esta investigación
no han sido publicados hasta el momento en inglés,
presentaré brevemente el estudio y algunos de
sus resultados más importantes.
Fue entrevistada una muestra de 3.400 casos, representativos
de toda la población laboral sueca (Leymann,
1992ª, 1992c, 1992d).
Frecuencias
Un 3,5% (+/-0.7% ; p < 0.5) de la población
laboral entra dentro de la definición dada de
Acoso.
Esta incidencia significa que 154.000 trabajadores,
de una población de 4,4 millones de trabajadores
de ambos sexos estaban sufriendo Mobbing.
Un cálculo epidemiológico basado en este
estudio reveló una cifra de incidencia de 120.000
nuevos casos de refresco cada año.
Teniendo en cuanta una vida laboral de unos 30 años,
1 de cada 4 trabajadores que se incorporará al
mercado laboral corre el riesgo de sufrir el proceso
en cuestión en algún momento de su vida
laboral, durante seis meses al menos.
Género
Hombres (45%) y mujeres (55%), lo sufren prácticamente
en la misma proporción, la diferencia no es significativa.
En relación con la cuestión ¿Quién
acosa a quién?.
El estudio arroja que un 76% de los hombres acosados,
lo son por otros hombres, mientras que solamente el
3% lo son por mujeres; el 21% de los hombres son acosados
por ambos sexos.
En el otro grupo, el 40% de las mujeres acosadas, lo
son por otras mujeres, el 30% por hombres; y el restante
30% por ambos grupos.
Esto no debe ser interpretado como relacionado con
el género.
La explicación de por qué los hombres
son hostigados mayormente por otros hombres, y las mujeres
por mujeres, debe ser interpretada como una consecuencia
estructural de la vida laboral; al menos en Suecia,
que todavía se encuentra dividida a este respecto:
los hombres trabajan frecuentemente junto con hombres
y las mujeres con mujeres.
Es por supuesto de interés el hecho de que hay
una amplia diferencia en la proporción de acoso
entre ambos sexos.
También los resultados de otros estudios confirman
esta tendencia. Podría razonarse que los hombres
atacan a las mujeres en menor proporción; sin
embargo, los hombres que atacan mujeres son sus jefes
(tanto hombres como mujeres, con mayor frecuencia aún,
tienen a un hombre por jefe).
Edad
Las diferencias observadas no son significativas.
Los grupos de edad de 21 a 30, y de 31 a 40 años,
están sobre representados, con respecto a los
otros tres grupos: 41-50, 51-60 y más de 60.
Niedl (1995) encuentra otras proporciones en un colectivo
australiano.
Número de agresores
Cerca de la mitad de las victimas fueron hostigadas
por una única persona.
Algo más del 40%, lo fueron entre 2 y 4 personas.
El que un equipo de trabajo, al completo, ataque a
una sola persona es muy raro.
Futuras investigaciones deberían analizar aquellas
personas, que siendo perfectamente conscientes de la
dinámica de psicoterror en curso, prefieren no
intervenir.
Estas personas podrían ser contempladas como
las que hipotéticamente podrían detener
el proceso.
Los resultados del estudio sueco indican que podría
haber un amplio número de mirones o pasotas.
Ocupaciones
Incluso en este punto, los resultados no son significativos
debido a que el tamaño de la muestra (2.400 casos)
no es suficiente para sacar conclusiones por subgrupos.
Sin embargo las tendencias muestran que ciertas ramas
podrían estar sobre representadas (en lo que
sigue, la proporción poblacional de cada sector
se indica entre paréntesis):
Un 14,1% (Cuando la proporción de la población
es del 6,5%) de los agredidos pertenece a Universidades
y otros contextos educativos.
Un estudio de pacientes de la así llamada Clínica
del Mobbing sueca, muestra una sobre representación
de pacientes provenientes de universidades, hospitales,
guarderías, y organizaciones religiosas.
Cerca de tres cuartas partes de estos pacientes eran
mujeres.
Otra vez estos hallazgos no deben ser interpretados
como escorados hacia el género femenino. La explicación
puede estar precisamente en que estos entornos de
trabajo tienen más complicaciones en relación
a aspectos organizativos, contenido de las tareas, y
gestión.
A su vez, la razón para ello estriba en que
estas instituciones tienen en común dificultades
organizativas en tanto están controladas por
más de una jerarquía, e.g. por grupos
políticamente elegidos, además de los
técnicos.
Hasta el momento esto no ha sido suficientemente estudiado
en detalle.
La representación de mujeres en el grupo de
pacientes de la clínica puede ser la consecuencia
de que este tipo de instituciones emplea preferentemente
a mujeres.
Efectos a largo plazo
Una gran proporción, entre un 10% y un 20% de
los así agredidos, llega a contraer graves enfermedades
o cometer suicidio.
Leymann (1987) estima que entre un 5% y un 16% (entre
1 de cada 6, y 1 de cada 15) del total de suicidios
anuales registrados en Suecia, lo son por esta causa
(en total, unos 1.800 anuales).
Primeras Comparaciones
internacionales
Por el momento no son posibles comparaciones directas
Los estudios provenientes de otros países son
todavía muy escasos.
Las disponibles no revelan grandes diferencias en relación
a países y sectores (Leymann, 1992e, 1992f; Leymann
& Lindroth, 1993; Niedl, 1995; Faanen & Vartia,
1991).
En Suecia, las organizaciones del sector privado presentan
una proporción ligeramente menor de casos que
el sector público.
Los datos epidemiológicos de Finlandia y Austria
arrojan frecuencias aún mayores que en Suecia.
Los estudios noruegos son imposibles de comparar con
los nuestros por sus grandes diferencias metodológicas.
Fuente: http://www.acosolaboral.net
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