|
Te
interesa este artículo?
ARTICULOS
ESTRÉS
POSTRAUMÁTICO EN VÍCTIMAS DE ACOSO PSICOLÓGICO EN EL
TRABAJO: LA INFLUENCIA DE LAS CREENCIAS
Bernardo Moreno - Jimenez Alfredo
Rodríguez Muñoz - María Eugenia Morante Benadero - Eva
Garrosa Hernández - Universidad Autónoma de Madrid
fuente: http://www.infocop.es
Entre los días 15 y 17 de junio se celebrará
en Dublín (Irlanda) la 5th International Conference
on Workplace Bullying-The Way Forward. En esta conferencia
se darán cita diversos expertos mundiales sobre
la temática del acoso psicológico en el
trabajo. El grupo de investigación de la Facultad
de Psicología de la Universidad Autónoma
de Madrid, dirigido por Bernardo Moreno, presentará
en este evento algunos resultados de su investigación
sobre el daño psíquico y emocional en
víctimas de acoso en el trabajo.
Esta investigación analiza la prevalencia e
intensidad de los síntomas de estrés
postraumático en una muestra de víctimas
de acoso psicológico.
El acoso psicológico en el trabajo o "mobbing"
es considerado un severo estresor psicosocial, que puede
afectar seriamente el funcionamiento cotidiano de aquellos
que lo padecen. Distintos estudios han puesto de manifiesto
que el acoso psicológico se encuentra fuertemente
relacionado con diferentes problemas de salud, como
por ejemplo alteraciones del sueño, ansiedad,
problemas psicosomáticos, irritabilidad y depresión
(Brodsky, 1976; Leymann, 1992; Mikkelsen y Einarsen,
2002; Zapf, Knorz y Kulla, 1996). Otros efectos comunes
del padecimiento del mobbing son la apatía, la
indefensión y los sentimientos de desesperanza.
No es de extrañar que algunas víctimas
sientan que su salud, tanto física como mental,
se encuentra arruinada y que nunca volverán a
funcionar con normalidad (Leymann, 1996).
Más allá de los síntomas mencionados,
las víctimas de mobbing pueden padecer trastorno
por estrés postraumático (TEPT). Diversos
estudios han señalado que entre las víctimas
de acoso, la probabilidad de padecer TEPT es elevada
(Mikkelsen y Einarsen, 2002; Tehrani, 2004). Basándose
en observaciones clínicas, Leymann y Gustafsson
(1996) encontraron que el TEPT constituía el
diagnóstico adecuado de aproximadamente el 90%
de una muestra de 64 víctimas de acoso.
En los últimos años se ha desarrollado
un interés creciente por la importancia de los
aspectos cognitivos (creencias) en la respuesta al trauma
(Ehlers y Clark, 2000; Foa y Riggs, 1995; Janoff-Bulman,
1989). De acuerdo con el planteamiento de Janoff-Bulman
(1992), los eventos traumáticos atacan directamente
el sistema cognitivo de los sujetos. Las creencias acerca
de la invulnerabilidad personal, la ilusión de
control personal, la creencia en un mundo benevolente
y con significado nos proporcionan sensación
de estabilidad y control.
Cuando la persona se encuentra expuesta a acontecimientos
traumáticos, las víctimas toman conciencia
de la fragilidad del sistema cognitivo sobre el que
basan sus vidas (Janoff-Bulman y Frieze, 1983). Puesto
que necesitamos estabilidad en nuestro sistema conceptual
(Epstein, 1985), este abrupto ataque a nuestras creencias
básicas puede derivar en una intensa crisis psicológica,
o como acertadamente señala Janoff-Bulman, a
la desintegración de nuestra comprensión
de la realidad: "La esencia del trauma es la abrupta
desintegración de nuestro mundo interior"
(Janoff-Bulman, 1992, p. 63). De esta forma, las personas
ven como sus expectativas y mecanismos de control, hasta
entonces eficaces, quedan inutilizados. En este proceso,
algunas víctimas son capaces de reconstruir un
nuevo y más adecuado sistema de creencias de
acuerdo a su nueva situación, otras presentan
enormes dificultades al respecto y algunas desarrollan
TEPT. A pesar de ser esta una línea de investigación
de gran interés y con evidentes implicaciones
prácticas, hasta el momento no ha recibido la
atención suficiente.
La muestra del presente estudio está constituida
por 366 participantes, divididos en dos grupos. Un grupo
de 183 víctimas de acoso psicológico en
el trabajo. Son personas que han demandado asistencia
o ayuda a alguna asociación o plataforma contra
el acoso. Siguiendo una definición de acoso psicológico,
todos se consideran víctimas de mobbing y cumplen
los criterios temporales que se tienen en cuenta para
concebir una situación como mobbing: las conductas
de acoso deben tener lugar de manera frecuente (por
lo menos una vez a la semana) y durante largo tiempo
(por lo menos seis meses) (Einarsen, 2000; Leymann,
1992). De la muestra de sujetos acosados, el 54.1% señala
estar en la situación de acoso desde hace más
de dos años. Todos los sujetos incluidos en este
grupo habían estado expuestos a estrategias de
acoso de forma sistemática.
Y un grupo control, compuesto por 183 trabajadores.
Ninguno de ellos se consideraba acosado ni tenía
relación con ninguna plataforma o asociación
contra el acoso. Además, ninguno de ellos informó
haber padecido de forma frecuente ninguna de las conductas
típicas de acoso, ni cumplía ninguno de
los criterios temporales expuestos.
Los resultados obtenidos en el presente estudio muestran
que las víctimas de acoso psicológico
presentan una gran probabilidad de experimentar sintomatología
de estrés postraumático. El 42,6% de las
víctimas cumple los criterios diagnósticos
del DSM-IV. Se hallaron diferencias significativas con
relación al género en todos los criterios
diagnósticos del TEPT. Según los resultados
obtenidos, las mujeres tienen mayor probabilidad de
padecer TEPT, el 49% de las mujeres cumplen los criterios
diagnósticos del TEPT frente al 35,3% de los
hombres.
Diferentes aproximaciones han intentado dar respuesta
a la aparición del TEPT tras la vivencia de un
acontecimiento traumático, siendo la teoría
cognitiva del trauma uno de los enfoques que mayor aceptación
ha recibido.
Un segundo objetivo de la investigación era
estudiar si existen diferencias en las creencias acerca
del mundo y de sí mismos en víctimas de
acoso y el grupo control que no ha sufrido ese tipo
de abusos. Los resultados muestran claramente que las
víctimas de acoso mantienen una concepción
más negativa del mundo, de los demás y
de ellos mismos que las personas del grupo control.
A un nivel conceptual, estos resultados son consistentes
con el modelo cognitivo propuesto por Janoff-Bulman
(1989) sobre la psicología del trauma. Parece
que la creencia en un mundo benevolente y con significado,
la ilusión de invulnerabilidad y control personal,
la creencia en que se puede confiar en los demás,
la imagen y autoconcepto de las víctimas de acoso
queda severamente dañada, como consecuencia de
la experiencia del acoso psicológico en el trabajo.
Por lo tanto, parece que muchas de las reacciones de
las víctimas de acoso y en especial el TEPT,
podrían derivar no sólo del padecimiento
del mobbing, sino también de la destrucción
de las creencias y concepciones básicas sobre
el mundo.
El acontecimiento traumático presentaría
un tipo de información incompatible con los modelos
mentales existentes de comprensión del mundo
(Horowitz, 1975). Esta ruptura cognitiva contribuiría
a generar en el sujeto un profundo estado de desesperanza
e indefensión, ya que los esquemas previos resultarían
ineficaces para interpretar la situación de acoso.
Los hallazgos del presente estudio plantean importantes
cuestiones prácticas. Nuestros resultados ofrecen
algunos datos que, probablemente, pueden ayudar tanto
en el diagnóstico como en el posterior tratamiento
de las víctimas de acoso psicológico.
Desde un punto de vista terapéutico, un diagnóstico
acertado, tanto de la dolencia como de los efectos inmediatos,
resulta crucial para una posible recuperación
(Ravin y Boal, 1989). En este sentido, la perspectiva
desde la que se enfoca el presente trabajo parece bastante
útil ya que se ha comprobado que el tratamiento
cognitivo-conductual es uno de los procedimientos más
eficaces para aliviar la sintomatología del TEPT
(Báguena, 2001). Por otra parte, la evaluación
del daño que han sufrido las víctimas
de mobbing también es muy relevante para poder
tipificar los daños a la hora de establecer una
posible compensación o determinar una incapacidad
laboral (Echeburúa et al., 2002).
Este trabajo forma parte del trabajo de tesis doctoral
de Alfredo Rodríguez Muñoz.
fuente: Revista de Psicología - 
|