Jefes
que matan Los trabajadores a las órdenes
de un buen jefe cogen menos bajas laborales. En Europa
41 millones de personas sufren estrés por culpa
del ambiente en el trabajo.
Profesor
Iñaki Piñuel y Zabala
Titular de Organización y Recursos Humanos Facultad
de CC Económicas y Empresariales Universidad de Alcalá
(Madrid)l http://acosopsicologico.blogspot.com/
PATRICIA MATEY de EL Mundo.- Hay
jefes que, literalmente, te pueden poner enfermo. Son
los que no tienen en consideración a sus empleados,
los que no los motivan y no los estimulan intelectualmente.
Nada que ver con los buenos líderes que, tal
y como acaba de reconocer un nuevo estudio, logran aumentar
la satisfacción de sus subordinados en el trabajo
y contribuyen a que se sientan mejor en general y no
se pongan malos.
Jaana Kuoppala, del Instituto Finlandés de Salud
Laboral, en Helsinki, y su equipo han llevado a cabo
una revisión de un total de 27 estudios de los
109 seleccionados, publicados entre 1970 y 2005, en
los que se ha analizado cómo influyen los jefes
en la salud y en el bienestar de los trabajadores.
"En la literatura científica encontramos
tres definiciones distintas de lo que es ser un jefe
benévolo", afirma a elmundo.es la doctora
Anne Lamminpää, una de las autoras del estudio.
"El jefe compasivo, que proporciona apoyo social
cuando es necesario; el considerado, que trata con respeto
a los empleados y el transformador, que inspira, motiva
y estimula a nivel intelectual", añade.
La investigación, que ha visto la luz recientemente
en la revista 'Journal of Occupational and Enviromental
Medicine', constata que los trabajadores a las órdenes
de un buen jefe están menos días enfermos
y requieren de menos bajas laborales. Concretamente,
estos empleados 'afortunados' tiene un 27% menos de
riesgo de enfermar y un 46% menos de posibilidades de
solicitar una baja por discapacidad .
"Estos datos confirman la teoría de que
los superiores bien preparados, que promueven un buen
ambiente laboral, así como unas óptimas
condiciones de trabajo, reducen los problemas de salud"
de los compañeros que están bajo su dirección.
Por este motivo "las compañías deberían
seguir de forma rutinaria la trayectoria de sus empleados
y realizar un esfuerzo por mejorar las condiciones en
las que trabajan", agrega Lamminpää.
El oficio de tomar decisiones
Un ambiente laboral "irrespirable es algo que
se nota a distancia y que, lógicamente, repercute
negativamente en la salud de los trabajadores. Lo mismo
sucede cuando una persona no se siente realizada en
su trabajo, se le encomiendan labores que están
por debajo de sus capacidades o se le acosa", comenta
Santiago Alvarez de Mon, profesor del IESE (Escuela
de Dirección de Empresas de la Universidad de
Navarra) en el Departamento de Dirección de Personas
en la Organización.
Iñaki Piñuel Zabala, profesor titular
de Organización y Recursos Humanos de la Universidad
de Alcalá de Henares (Madrid) y socio de la consultora
Mobbing Research, aclara que detrás de este mal
clima laboral se esconden los que denominados "jefes
tóxicos".
Este pionero en la investigación y difusión
del acoso laboral en España declara que los datos
del último informe Cisneros establecen "que
el 36% de los trabajadores haría examinar a su
jefe por un psicólogo. En nuestro país
está muy extendido el concepto de que ser jefe
es un arte que se tiene o no se tiene, pero en realidad
es una tecnología que se aprende. Los jefes tóxicos
son los que generan precisamente eso, un clima tóxico.
No toman decisiones, lo que favorece que muchos empleados
se aprovechen de esta situación y se genere por
ello un caldo de cultivo que deteriora la salud de los
otros empleados".
Tal vez por este motivo las conclusiones del nuevo
estudio determinan "que es extremadamente importante
que la función de los superiores sea evaluada
y que se promocione a aquéllos con una conducta
más ejemplar en todos los ambientes laborales",
añade el trabajo.
No sólo eso. Hacia ellos apunta además
la mayor parte de la responsabilidad de otro factor
de riesgo psicosocial reconocido en los últimos
25 años: El "mobbing" o acoso psicológico
en el trabajo. Según datos de la Asociación
Nacional de Entidades Preventivas Acreditadas (ANEPA),
afecta ya al 10% de los trabajadores y trabajadoras
nacionales.