Los actores son: el instigador (generalmente oculto
en el atrezzo), el hostigador (principal), los hostigadores
secundarios (uno, dos o más compañeros)
que puden hacer mucho daño. Este conjunto de
actores forman el Gang
de Acoso. Otros actores són los colaboradores
tácitos (extienden rumores) y, por último,
los testigos mudos ( ven la injusticia y miran a otro
lado). El director de la obra es el instigador .
EL ACOSADOR
Para que exista acoso moral (mobbing) tienen que confluir
tres factores: una víctima, un acosador y la
complicidad de quien asiste a ese maltrato. El papel
que le corresponde al acosado (víctima) suele
ser un individuo con éxito profesional, familiar
u otra circunstancia que le hace que el acosador lo
vea como "mejor" que él. A veces un
reconocimiento público por parte de un superior
hacia el trabajor es suficiente para que comiencen los
ataques contra éste. Es posible que el acosador,
antes de iniciar la estrategia, haya preparado el entorno
para que le ayude a atacar a la víctima. El acosado,
por su manera de ser, puede que sea una presa fácil
de atacar: baja autoestima, incapaz de soportar ciertas
presiones y de defenderse. El acosador hace un sondeo
entre sus compañeros (implícito, claro
está) para verificar si sus futuras acciones
pueden o no tener continuidad y si cuenta con el beneplácito
de ellos . Lo que le interesa es confirmar que no va
a obtener enemigos o que le reprochen lo que está
haciendo. El acosador presenta tres posibles perfiles:
Trastorno narcisista
de la personalidad: Tiene un concepto absolutamente
inflado de sí mismo y cuando se encuentra ante
personas que de verdad valen mucho, se ve confrontando
con su realidad, percibe una amenaza enorme y piensa
que tiene que eliminar a esa persona.
Psicópatas organizacionales: Son personas con
una enorme capacidad de seducción; no tienen
norma moral y solo consideran lo que les beneficia o
les perjudica. Si un competidor les hace sombra, no
dudan en cargárselo.
Trastorno paranoide de la personalidad: Vive permanentemente
a la defensiva pues piensa que todos están contra
él y quieren su puesto: por eso actúa
contra los brillantes, contra los que no aceptan ser
manipulados, contra los que lideran a sus compañeros.
El acosador, cualquiera de los tres tipos mencionados
anteriormente, tiene en común su deseo de someter
al otro. Está inmerso siempre en juegos de poder.
EL ACOSADO (VÍCTIMA)
En muchos casos, el acosado suele ser válido,
ético y honesto, con un sentido excesivo de la
responsabilidad. Suele ser confiado, piensa que todo
el mundo es bueno. Son personas que van por la vida
con el corazón abierto. Frente a un psicópata
organizacional, un paranoico o un narcisista son carne
de cañón. El acosador está convencido
de que tiene razón, aunque la razón sea
sólo un sentimiento profundo de envidia o de
rechazo a un recién llegado. Cualquier excusa
vale para que se desate el síndrome de acoso
psicológico. Los acosados tienen en común
su dificultad para ser manipulados, dado que se niegan
al sometimiento.
REPERCUSIONES EN LA SALUD
El daño psicológico resulta evidente:
desde irritabilidad y ansiedad hasta stress
postraumático (ataques de pánico,
ansiedad, hipervigilancia, sueños repetitivos,
insomnio, etc.)
Los daños fisiológicos han sido valorados
por Elisa Boberg, técnico de Prevención
de Riesgos Laborales:
La tensión emocional aumenta el riesgo de infarto
de miocardio. - Subidas bruscas de tensión, con
riesgo de accidente vascular. - Agravamiento de la diabetes.
Reduce la producción de andrógenos y
estrógenos así como el interés
sexual.
Inhibe el sistema inmune, lo que puede propiciar el
desarrollo de enfermedades como el cáncer.
Estimula comportamientos poco saludables: tabaco, alcohol,
anorexia...
EL DIRECTOR
El Director de la obra es el instigador principal.
El jefe de la organización puede estar o no al
corriente de lo que sucede en su empresa. Pero sin duda
es el máximo responsable delante de la justícia.
Un jefe que dirija el acoso, que lo permita o que permanezca
al margen, no es un buen líder.
CAMBIO DE PAPELES
Otro aspecto a tener en cuenta es el cambio de papeles
que se puede dar cuando se interpreta la obra: no es
extraño encontrarnos con un acosador que, con
el tiempo, acaba siendo marginado si el contexto o el
entorno es sano y no se deja manipular. Una estrategia
mal llevada por el acosador puede hacer que se vuelva
en su contra.
También puede darse el caso de que el acosado
pueda que se convierta en acosador cuando no ha sabido
digerir la violencia que ha recibido y entonces devenir
acosador en otro entorno distinto. Cuando esto ocurre
el instigador principal habrá ganado la partida
ya que habrá conseguido que su víctima
se convierta en verdugo . Salir del círculo de
la violencia requiere un acto consciente, una toma de
decisión de la víctima; si no decide salir
de este círculo tiende a perpetuar la vilolencia.
Eso explica las dificultades en las relaciones personales
de algunos acosados con sus familiares y amigos
EL PÚBLICO
Los colaboradores tácitos.
Colaboran con el hostigador extendiendo rumores. Son
los que justifican el vacío social. A veces ni
conocen a la víctima pero colaboran en su descrédito
Los testigos mudos.
No quieren saber nada del compañero acosado.
Ellos van a lo suyo, a cobrar cada mes, porque piensan
que es más seguro estar al lado del jefe que
en contra: les puede despedir y encontar un trabajo
en según qué condiciones no es tarea fácil.
Cuando hay un juicio, lamentablemente, los testigos
mudos son capaces de presentarse en el juicio y declarar
a favor del jefe o compañero acosador. Cuando
es el acosado el que necesita de testimonios se suele
encontrar solo.
Los testigos NO mudos.
Son muy escasos . Lo forman las personas que hablan
bien de la víctima, los que la defienden. Han
habido antecedentes en los cuales esos testimonios a
favor del acosado han sido despedidos por no ser leales
a la empresa. Una función importante de los testigos
No mudos es que permiten a la víctima el conservar
puntos de refencia sanos. En la gran mayoria de los
casos de acoso no existen testigos NO mudos