¿Tu jefe o un compañero de oficina
intenta manejar tu vida profesional como si fueras marioneta?
Detén la manipulación psicológica
¿Alguien
está intentando o incluso logrando mover los
hilos de tu vida profesional como si fueras una marioneta?
Tú puedes detener la manipulación
psicológica y emocional de tus jefes o compañeros
de oficina, independientemente de la jerarquía
que ocupen en la empresa. ¿Te hacen sentir mal?
La manipulación es el arte de manejar a las personas
sin que se den cuenta y en contra de su propio beneficio,
y está oculta detrás de expresiones que
suelen escucharse en el trabajo como: Esto no
es lo que esperábamos de ti. No creo
que seas capaz de emprender esta tarea. En
esta oficina hay muchas personas deseosas de ocupar
tu puesto. Con todo lo que la compañía
ha hecho por ti y ahora nos pagas de esta manera.
Quienes te manipulan también te devalúan
a un nivel inferior, porque te hacen sentir que no te
toman en cuenta, que no mereces su atención o
que te desprecian. También te intimidan y te
inhiben, porque mediante sus amenazas de castigo demuestran
poder sobre ti y te convencen de que son más
fuertes. También exigen que tu conducta esté
a la altura de sus expectativas y si no los satisfaces,
te critican, remarcan tus defectos y te hacen sentir
culpable. Poderosos correctivos
Estos manipuladores laborales recurren a
muchas armas para hacerte sentir mal y así poder
manejarte a su antojo o conseguir algo de ti sin decírtelo
directamente. Pero no te angusties más, porque
te damos estos eficaces antídotos de la psicoterapia
transpersonal, con los que lograrás anular sus
técnicas manipuladoras:
Enfrenta la situación:
Aborda a la persona que te ignora o te menosprecia y
habla con ella del problema, dile que has observado
cómo no te toma en cuenta y pídele una
explicación sobre su actitud hacia ti.
Desenmascara al manipulador:
En lugar de responderle y culparlo agresivamente, tan
sólo haz evidentes sus intenciones ocultas, verás
cómo lo desarmas.
Mantén la tranquilidad:
Si alguien se molesta contigo, respira lenta y profundamente
para recobrar tu serenidad y claridad mental. Escúchalo
con calma y retrasa tu respuesta para cuando la persona
esté más tranquila.
Dile que fue por sí
mismo: A quien te recuerde todo lo que ha hecho
por ti, dile que también lo ha hecho para sí
mismo, que su acción lo ha compensado de alguna
manera y le hizo sentirse bien, porque de lo contrario
no lo habría hecho.
Aprende a diferenciar:
Cuando te critiquen, separa tu conducta que pudo haber
ocasionado el conflicto, de tu personalidad completa,
la cual tú misma sabes que tiene muchas cualidades,
atributos, virtudes y capacidades.
Reafirma tu independencia:
Si alguien intenta manejarte, refuerza tu libertad y
tu autonomía repitiéndote a ti misma:
soy independiente, en cada momento sé resolver
mis necesidades emocionales y elijo lo que yo quiero
y debo hacer.
Confía en ti
misma: Si alguien te intimida, repite en tu interior:
confío en lo que yo misma elijo, respeto
mis elecciones y me responsabilizo de mis decisiones.
Reconoce tu valor:
Si te sientes devaluada por alguien, repítete
a ti misma: aquí estoy yo, soy muy valiosa
y capaz, me respeto, valoro mis cualidades, soy un regalo
para quienes se cruzan en mi camino y merezco recibir
reconocimiento.