CHILE
SOBRE EL ACOSO LABORAL EN VIÑA DEL MAR Y NUESTRA INDIGNACIÓN
CON QUIENES SON CÓMPLICES
de María Elena Melgarejo
Valencia
En medio de la crisis educacional, ambiental, del cobre,
de género... aquí estamos los profesores
perseguidos, discriminados por las jefaturas dependientes
de la Corporación Municipal de Viña del
Mar, olvidados, abandonados por nuestros colegas, por
todas las instancias del colegio de profesores, castigados
por la Inspección del Trabajo, IST...
Hacer público el acoso moral que se practica
como política institucional y que, es un intento
de resguardo de nuestra salud, por ello, algunos, hemos
debido recurrir a la justicia. Pero aquí estamos
solos, viendo cómo nuestra vida laboral y personal
se cae a pedazos.
La decepción ante un gremio en el que el presidente
comunal nos desprecia apoyando al empleador, con la
probable finalidad de mantener su privilegiada posición
de docente directivo.
Un presidente regional, que nunca respondió
a la presentación escrita que nos solicitó
para conocer el caso de los acosos, cuya promesa de
respuesta sólo fue una mentira, pues nunca respondió,
quien, además dijo debía considerar el
parecer de los demás, especialmente de los dos
dirigentes regionales de Viña del Mar, los mismos
que siempre nos pidieron ayuda para captarles votos
en vísperas de elecciones, pero que hoy se mantienen
alejados y desinteresados.
El presidente nacional, que derivó el problema
a una persona de su equipo, quien quedó de dar
respuesta, lo que también constituye un engaño,
pues nunca más se nos respondió.
La decepción por este gremio es grande, puesto
que no se rige por sus estatutos, que establece el derecho
de los colegiados a ser apoyados en conflictos con el
empleador; pero que, sin ninguna responsabilidad ni
vergüenza, pasa por alto, guardándose éstos
y la ley que regula el funcionamiento del CCPP, en el
bolsillo.
En este estallido social, me permito estallar en tristeza,
rabia y, una profunda desesperanza, por el gremio al
que siempre contribuí a fortalecer. Este gremio
que, se me informó, está quebrado económicamente,
y por ello, el directorio regional no aportará
un peso para defendernos.
Pero no es sólo apoyo monetario el que los
docentes víctimas de mobbing necesitamos, aún
cuando les sigamos entregando nuestro dinero para que
subsista la institución pues costeamos abogados
particulares.
Ante el acoso laboral que vivimos, necesitamos, más
que nada, apoyo moral, el cual no tiene un costo material.
Durante los años de colegiada, debo haber cotizado
millones, además del trabajo gremial entregado.
No se trata de pedirles una limosna desde lo que nos
pertenece, sino de solicitar fuerza moral que, como
docentes, requerimos en la defensa de nuestra dignidad
y nuestra vida.
ESTA DEMANDA Y, LA INDIGNACIÓN QUE AQUÍ
EXPRESO, ES VÁLIDA Y LEGÍTIMA.
No quiero volver a oir comentarios livianos de dirigientes,
a quienes por años les di mi voto, acerca de
que estas quejas son malintencionadas o venenosas, o,
que se trata de problemas demasiado particulares como
para llevarlas al gremio. Es decir, respondiendo en
un intento de coartar la libertad de expresión.
A lo que respondo que somos los individuos concretos
quienes posibilitamos el concepto abstracto que es la
sociedad. Y el maltrato laboral es un hecho no sólo
en los trabajadores de la educación.
A los dirigentes del colegio de profesores les digo
que estoy en mi derecho de expresar la verdad y, sin
pedir el cumplimiento de los derechos estatuidos lo
sienten como un atentado, es que no están cumpliendo
la función para la que fueron elegidos, entonces
deberían renunciar.
El gremio no estaría en quiebra si hubieran
cumplido con la labor a la que se comprometieron, por
ello, la creciente deserción de los colegiados
y, la consiguiente crisis económica que atraviesa.
Hay quienes se repiten período tras período
en la dirigencia ¿podrían dar cifras y
razones de la deserción de tantos colegiados
en los últimos diez años?
No niego que existan dirigentes realmente comprometidos,
como es el caso de la vicepresidenta del directorio
comunal.
Mientras tanto, en la Corporación de Viña,
con el apoyo de los dirigentes locales y otras instituciones
que parecieran subsidiarias y hasta cómplices,
se siguen vulnerando los derechos fundamentales de los
trabajadores y, negando, a fuerza de falsedades, que
eso es una realidad. Una lamentable realidad desde que
asumió la actual alcaldesa, cuya administración
se ha caracterizado por burlar la ley, por ejemplo,
para designar a los directores y otros directivos o,
ante apremios de demandas ante la justicia, verse motivados
a realizar concursos dudosos, con la anuencia del gremio
comunal y del regional, y otras preciosidades semejantes,
como incógnitas sobre el destino de fondos entregados
por el estado para los alumnos más desvalidos,
por nombrar algunas.
Hago circular esta declaración que representa
a profesores y otros trabajadores de la educación,
quienes compartimos esta indignación.
La voluntad personal de no permitir el hecho de continuar
siendo vulnerada en mis derechos fundamentales, dañada
físicamente y psíquicamente, manteniéndome
alejada, con mucho dolor, por prescripción médica,
del que fue mi lugar de trabajo por 24 años,
está firmemente fundada en la convicción
de haber realizado por 22 años un desempeño
destacado e intachable en mi práctica profesional,
con reconocimientos que enaltecieron a mi establecimiento
educacional municipalizado, llevándolo a trascender
meritoriamente no sólo dentro de nuestro país,
sino más allá de nuestras fronteras lo
que puedo evidenciar.
Porque una dirección designada hace un par de
años quiere destruir mi carrera, reafirmada por
los directivos de la mencionada Corporación,
en un ingrato "reconocimiento" a mi labor.
Por eso, pie aún, sindo consecuente con los
imperativos éticos sque me han caracterizado,
hago esta denuncia una vez más, y lo seguiré
haciendo mientras pueda.
Hablo por mí y, por quienes compartimos esta
indefensión.
Comparto la lucha que se está llevando desde
diversos sectores por liberar a la educación
del mercadismo y, la instauración de una constitución
política que devenga del pueblo soberano, confío
en que la pureza de los estudiantes que han asumido
el mayor peso en la lucha actual, sea irradiada a otras
instituciones de nuestra sociedad.
MARÍA
ELENA MELGAREJO VALENCIA
PROFESORA DE FILOSOFÍA - PUCV.
VIÑA DEL MAR. Corresponsal
CHILE: María Cristina Díaz G.
::Acoso Moral Laboral
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