Prof. Manuel Muñoz Astudillo
Universidad Tecnica FSM- Concepcion. Chile
1.- Una realidad oprobiosa
Si solo observamos las conductas
violentas en las Escuelas y Colegios aludidas por la
prensa, nos daremos cuenta que en Chile, los docentes
sufren acoso moral en el trabajo, pero al mismo tiempo
se encuentran desprotegidos contra las acciones violentistas
de alumnos, apoderados o administrativos y "sostenedores".
Para quienes no conocen las acepciones del tema "sostenedor"
es aquella persona, natural o jurídica, que ha
obtenido la autorización para administrar educación
como empresa.
El tema es preocupante desde que la definición
de docente o profesor implica entregar a los educandos:
conocimientos, destrezas y valores. Entonces surge la
pregunta siguiente ¿Cómo puede estar un
docente en disposición de entregar valores, si
a él no se le respetan los derechos fundamentales?
La respuesta desde todo punto de vista va a resultar
negativa.
2.- ¿Quiénes
contratan a los docentes?
En Chile hay dos fuentes laborales para los docentes:
El Estado por la vía de la educación fiscal
o municipal; y los particulares quienes ostentan el
nombre de sostenedores, quienes deben actuar "sin
fines de lucro" en la administración de
esta actividad.
Pero ello no es así. Las Corporaciones y particulares
florecen a costa del trabajo mal remunerado de los docentes
y en función de maximizar las utilidades ignoran
toda clase de apremios que estos sufren. Veamos algunos
ejemplos: Una universidad cobra aproximadamente $ 150.000
mensuales ($US = 535 aprox.), y un profesor obtiene
alrededor de $ 500.000 por un curso de cuarenta horas
aproximadamente, es decir, se paga con menos del ingreso
obtenido por 4 alumnos. No digamos la suerte remuneracional
de los maestros primarios cuyos sueldos nos superan
esa suma ¡por jornada completa!
La prensa escrita y la TV en el año recién
pasado ha estado comunicando cada cierto tiempo la terrible
situación de acoso moral en el trabajo de los
docentes en todos los niveles. Efectivamente se ha conocidos
hechos en que los maestros primarios han sido atacados
por apoderados, padres o por los propios alumnos: "La
agresión ocurrida en el colegio Nuevos Castaños
de la comuna de Maipú, afectó a la profesora
Jacqueline Cortéz, quien tras no firmar conforme
su planilla de pagos fue brutalmente golpeada por el
propio director del establecimiento, Horacio Henríquez
Fuentes, quien ya en dos oportunidades anteriores había
amenazado y golpeado a otros dos docentes por reclamar
por injustos descuentos en sus sueldos.
Domingo 13 de noviembre 2005" (google)
Otro caso:
Jorge Pavez, Presidente del Colegio Profesores:
"Los profesores no tenemos
espacio para denunciar las agresiones de los alumnos"
¿Don Jorge, ha hecho
el Colegio de Profesores algún diagnóstico
sobre el tema de las agresiones hacia los profesores?
La verdad es que nosotros, en las asambleas nacionales
que reúnen a los profesores de todo el país,
hemos estado recibiendo sistemáticamente muchas
denuncias que revelan que el problema de la agresión
hacia los profesores es una realidad.
La realidad misma se manifiesta así, según
un sondeo del Ministerio de Educación:
"Principales Resultados del Estudio"
En todos los tipos de establecimientos educacionales
hubo hechos de violencia durante 2005.
35% de los estudiantes y 52% de los docentes percibieron
la agresión como un hecho de alta frecuencia
(todos los días o al menos una vez por semana).
Los datos develan que un porcentaje importante de los
alumnos que fueron agredidos también agreden.
El 45% de los estudiantes señaló haber
sido agredido y, a su vez, el 38% declaró ser
agresor.
Las agresiones psicológicas (ignorar, insultos
o garabatos, burlas, descalificaciones, gritos y rumores
mal intencionados), fueron las más frecuentes.
Estas se dieron entre estudiantes, en hombres más
que en mujeres, entre 10 y 13 años, y en espacios
de libre circulación del establecimiento educacional.
Un 96% de estudiantes y docentes percibieron agresión
psicológica en el establecimiento educacional.
El 61% de los docentes y el 83% de los estudiantes percibieron
agresiones físicas.
El 32% de los docentes y el 53% de los estudiantes percibieron
hechos de discriminación.
Del universo de estudiantes un 45% declaró que
fue agredido
Mayoritariamente por otro alumno (38%) y por medio de
violencia sicológica (43%).
Un 30% de estudiantes declaró agresión
física.
En relación a los profesores consultados, un
32% dijo haber sido agredido.
Un 24% manifestó que el agresor fue un estudiante
y mayoritariamente, a través de agresiones sicológicas
(45%).
Sólo el 2% reconoció que sufrió
violencia física.
Para los alumnos las principales razones para agredir
fueron:
La defensa (36%)
El juego (15%)"
Estos antecedentes y el conocimiento de lo que sucede
en las Escuelas nos hace ver una realidad de trasfondo,
oculta o disimulada por las autoridades encargadas de
hacer cumplir el ordenamiento laboral que rige a los
trabajadores de la educación.
3.- ¿Cuál es la trascendencia?
Los resultados de las investigaciones permiten apreciar
que los docentes y maestros se encuentran desprotegidos
en el ejercicio de sus funciones, las que por su naturaleza,
desde un punto de vista, fundamentales para el desarrollo
formativo y moral de los educandos, y desde otro, esenciales
en la constitución de las bases de una sociedad
sólida y ajena a la violencia, degeneran en una
débil trasmisión de conocimientos y cero
formación moral.
4.- La política y los docentes
La Empresas educacionales mal llamadas Corporaciones,
adoptan una visión segmentada y dogmática
del mundo y de la realidad. Se entiende que si hay un
colegio o una universidad de carácter confesional,
sus docentes deben ejercer sus funciones de acuerdo
a esta "línea de orientación",
perdiéndose absolutamente el raro privilegio
del pluralismo en la educación. Ello se traspasa
a la educación fiscal, pues, los sostenedores
son las Corporaciones Educacionales Municipales que
obedecen los mandatos del Sr. Alcalde, muchos de los
que se han enriquecido por medio de la industria, la
agricultura y el comercio y ninguna formación
cultural tienen para orientar la educación democrática,
pluralista y antidiscriminatoria en la que deben formarse
nuestros educandos.
Al contrario, desde estas mismas atalayas de mando surgen
las presiones, el hostigamiento, las acciones de acoso
moral y toda forma de conducta violenta y agresiva que
lentamente va deformando la raíz de la educación,
entregando a nuestro niños anti-valores, precisamente
aquellos que son necesarios para aceptar una sociedad
discriminadora, elitista, sometida en pensamiento y
acción a los factores más nefastos para
una sociedad sana.
El acoso moral a los docentes es una de las más
crueles formas de atacar el sentido moral de la sociedad,
pues, este sector representa la conciencia ilustrada
de toda nación y su diversidad religiosa, política,
académica, étnica y de otra naturaleza,
es acogida en la vida y características personales
de cada educador, lo que viene a asegurar que en el
seno de la educación se mantienen vivas las virtudes
de la tolerancia y del respeto al otro, condiciones
necesarias para un buen desarrollo libre de violencia.
5.- Modos de Acoso Moral a los docentes
A nuestro entender hay varios modos o formas como se
manifiesta el acoso moral a los docentes:
1.- Desde el punto de vista del empleador sigue siendo
el más común y perverso, pues, adopta
una situación de terror psicológico mantenido
por largo tiempo. En esta tipo de acoso se encuentran
las Corporaciones Educacionales Municipales tanto como
las Corporaciones educacionales privadas, es decir,
los "famosos" sostenedores.
2.- También los docentes sufren acoso moral de
parte de los padres y apoderados, quienes haciendo uso
de su capacidad de fiscalización han hecho de
las acusaciones infundadas un deporte, teniendo presente
que los profesores se encuentran prácticamente
impedidos de defenderse.
3.- La situación grotesca llega a su tope cuando
son los mismos alumnos quienes maltratan a sus maestros
y promueven una forma de acoso que generalmente no es
considerada por la administración de los establecimientos
educacionales, pues, estos dan mayor importancia a los
ingresos que el alumno genera que a su cuerpo docente.
6.- Conclusión
Concluimos estas palabras anotando que el sistema de
educación en Chile ha adoptado desde la pérdida
del Principio de Estado Docente, formas discriminatorias,
no solo contra los alumnos, sino, también y muy
especialmente contra los maestros, profesores o docentes,
creando condiciones de insatisfacción personal,
de pérdida de entusiasmo en el ejercicio de sus
funciones que adquieren en toda sociedad la más
elevada importancia y de inseguridad física y
psicológica, pues, el Chile de hoy no entrega
a los docentes las herramientas suficientes para entregar
una educación de base plural, democrática,
científica y humanista.
Cortesía
del Prof. Manuel Muñoz Astudillo para el Portal Acoso
Laboral