ESPAÑA
Rosario Peña: "El acosador es mentiroso, cobarde y necesita
público”
“Algún juez ya habla
de la posibilidad de introducir un detective entre la
plantilla para comprobar el acoso”
Rosario Peña: Escritora
Editora-colaboradora externa de la editorial Casals
y de Mcgraw-Hil
Rosario Peña
es una catalana que, en su día, padeció
acoso laboral en el sector de la enseñanza. Encontró
en la escritura una vía de escape para salir
del infierno en el que se convirtió
su trabajo. Acaba de publicar su segundo libro sobre
el acoso laboral, Cómo enfrentarse al acoso laboral
o mobbing, en la editorial Servi Doc. La publicación
es una guía para saber cómo hacerle frente
a estas actitudes. Cuenta con la colaboración
de profesores universitarios y especialistas internacionales.
¿Existe ya una definición
precisa que sirva para concretar y detectar conductas
propias del mobbing o acoso laboral?
Naturalmente. Sencillamente se trata de conductas hostiles
externas ajenas a la persona acosada. No tiene que ver
con un problema o un enfrentamiento laboral sino que
yo creo que se podría comparar con el maltrato
en la pareja. Una persona con mucho poder acosa a un
subordinado mediante medidas y acciones muy sutiles.
¿De ahí la dificultad
de conseguir pruebas a la hora de iniciar cualquier
proceso legal?
Es difícil demostrarlo pero se puede. Hay que
guardar los documentos, incluso grabaciones de voz y
vídeo. Algún juez ya habla de la posibilidad
de introducir un detective en la plantilla para que
comprueben lo que están haciendo porque estamos
en un tipo de acoso donde no hay maltrato físico,
no hay huellas.
¿Dónde están
los acosadores? ¿Se puede decir que se encuentran
mayoritariamente en el sector público o en el
privado?
En todas partes, pero yo creo que el sector público
es un gran caldo de cultivo. Suele tratarse de una persona
con poder real, no formal y no se juega el dinero propio.
En el fondo es una lucha por figurar, por tener más
competencias.
¿Se puede hablar de un perfil
de acosador? ¿Cómo se distinguen en una
plantilla de trabajadores?
Voy a utilizar una expresión coloquial: Las
matan callando. Mi experiencia me dice que no
se caracterizan por hacerse notar, suelen ser personas
cordiales en el trato pero cobardes, envidiosas y trepas.
¿El primer paso para hacerles
frente sería abordar el tema directamente con
ellos?
No. No lo reconocen jamás. Son personas muy
cobardes, dan vueltas sin cesar y mienten. Sus respuestas
siempre están en la misma línea: eres
un paranoico, un fantasioso, son imaginaciones tuyas
Además, generalmente necesitan público,
se crecen cuando alguien los escucha.
¿Cuál es el itinerario
que hay que seguir para denunciar el acoso laboral?
Ir directamente al servicio de prevención de
riesgos laborales o a la mutua aseguradora en el caso
del sector privado. También es importante el
papel de los sindicatos y que un abogado empiece a llevar
el asunto.
¿Cuál es la reacción
de los compañeros? ¿Se solidarizan o,
por el contrario, eluden el compromiso?
No lo entienden, nunca serán víctimas
Los compañeros, en algunos casos, son los que
más daño hacen. El gran valor es la valentía
del acosado porque el resto mira hacia otro lado e incluso
pueden retirarte el saludo.
¿Los acosados, entonces,
no tienen por qué ser personas débiles,
influenciables ?
Evidentemente, los acosados son valientes, de fuerte
carácter, aunque suaves en las formas. Hay que
darse cuenta de que cuando denuncian es que no se han
dejado acosar. Además, creen que el trabajo dignifica
y son personas que se caracterizan por su empatía
hacia los demás.
¿Cuáles son las secuelas
tras haber padecido un acoso laboral?
Uno puede salir del agujero. Yo he salido. También
es cierto que puede dejar huella y condicionar el resto
de tu vida. En algunos casos es necesaria la intervención
del psicólogo y del psiquiatra.
¿La legislación española
tipifica como delito el acoso laboral?
Desde el 23 de diciembre del pasado año es un
delito tipificado en el Código Penal, lo que
supone una gran noticia.
¿Hay margen para el fraude
al denunciar el acoso? ¿Puede ser un coladero
para personas que simplemente no quieran trabajar?
Por eso, los jueces y magistrados no se lo acaban de
creer pero si se investiga un poco la verdad sale a
la luz. Solamente hay que mirar el historial laboral
de la persona y, sin más, fijarse en las bajas
y comprobar el porqué.
fuente: xornal.com
::Acoso Moral Laboral
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