CHILE
- VIÑA DEL MAR
La historia de María Elena Melgarejo y Luz Penroz
MARÍA ELENA MELGAREJO - Mi
experiencia:
Mobbing es lo que me ha tocado vivir desde que fue
designada la actual directora del liceo donde trabajo,
con múltiples prácticas de persecución
y acoso: intentar impedir que el alumnado me elija como
asesora del Centro de Estudiantes, cargo en el que he
permanecido durante 8 años por la voluntad del
alumnado, actuando a través de profesoras que
prometían apoyar a la directiva elegida con la
condición que no me eligieran a mí como
asesora; mentir en mi nombre a la Jefa de Docencia de
Filosofía de la Universidad Católica de
Valparaíso, para terminar con un convenio de
mutua colaboración, lo que permitía su
patrocinio para actividades filosóficas con estudiantes
de toda la región. Enviar a un profesor a causar
un incidente con mis estudiantes en los momentos previos
a realizarse la grabación de la clase que exige
el sistema ministerial de desempeño docente;
no asistir la jefa técnica a observar mis clases
en ese mismo proceso, con la finalidad de calificar
como no observado mi desempeño, lo
cual no da puntaje. Entregar un informe de desempeño
calificándome en el nivel básico,
negándose a fundamentar esa mala evaluación,
Expulsarme de su oficina a pesar que la madre de una
alumna solicitaba mi presencia allí junto a ella.
Y muchos otros hechos que se han sucedido sistemáticamente
en mi perjuicio.
Entre las últimas acciones persecutorias se
Instruyó a alumnas que concurrieran a quejarse
a la instancia ministerial: Dirección Provincial
de Educación, por calificarlas mal al entregar
sus trabajos de filosofía sin respuestas, impidiéndome
llegar a un acuerdo con ellas para realizar una nueva
evaluación niveladora, fue lo que me hizo prever
que la intención era instruir un sumario en base
a los reclamos en mi contra que los directivos, manipulando
a esas alumnas, generaron.
Concurrí a esa entidad ministerial a pedir
asesoría para resolver el conflicto de acuerdo
a lo legal, pero la supervisora no acogió mi
caso, expresó que le correspondía a la
directora manejar los hechos.
La causa de mi persecución laboral la atribuyo
a haber siempre expresado en los Consejos de Profesores
mi rechazo a las malas prácticas con que la actual
dirección ha procedido, las que consisten en
casos de discriminación política y por
opción sexual del alumnado, favoritismos en la
asignación de cursos y cargas horarias de los
profesores, incumplimientos de los derechos de los docentes,
persecución y discriminación a funcionarios,
impedimentos para ejercer actividades gremiales.
En todo este período de lucha, terminé
colapsando en mi salud psíquica. El médico,
quien ya me trataba por estrés desde hacía
un año, me conminó a actuar legalmente
para defenderme.
Acudí a la Inspección Comunal del Trabajo,
organismo gubernamental que supervisa el cumplimiento
de las leyes hacia los trabajadores.
Pero, el procedimiento de investigación no me
permitió presentar testigos que no fueran trabajadores
del mismo liceo, no se aceptó la declaración
de ex alumnos, apoderados , ex profesores. Y ningún
profesor en funciones, quiso actuar como testigo de
mi parte por temor. Sólo se permitió el
testimonio de los que constituyen el círculo
de la directora. La fiscalizadora informó a la
abogada jefe, que los hechos que yo afirmaba no correspondían
a la verdad, mucho antes de finalizada la investigación.
La gran cantidad de documentos probatorios no fueron
considerados.
El fallo por parte de la Inspección del Trabajo
fue que las vulneraciones hacia mi persona no existían,
y que lo constatado era más bien el hecho de
un conflicto de poder que yo ocasionaba.
Me di cuenta que no tenía salida. El círculo
estaba cerrado: mi empleador, la Inspección del
Trabajo y el Ministerio de Educación están
en poder de la derecha política y, actúan
como un bloque. Me di cuenta que estaba en la indefensión.
Por ello tuve que contratar un abogado y recurrí
a quien ya litigaba en los tribunales el caso de mi
colega Luz Penroz.
La experiencia
de Luz Penroz.
Ella fue removida de su cargo directivo, dos veces
trasladada sin su consentimiento, le asignaron tareas
como hacer clases de Educación Física
(gimnasia, deportes), para lo cual no contaba con las
competencias ni con el estado físico. Pese a
haber ganado dos recursos de protección, el último
en la Corte Suprema de Justicia, se le instruyó
un sumario por falta de probidad, en que sus acusadores
fueron funcionarios que actuaron a cambio de beneficios
personales. Ese sumario se desarrolló estando
ella con licencia psiquiátrica por depresión
severa, y no tuvo posibilidad de defenderse.
La causa de su acoso fue defender públicamente
los derechos de unos colegas que serían exonerados
en forma ilegítima de su trabajo.
Hace pocos días, fue desvinculada de la Corporación
Municipal a causa de los resultados de ese sumario.
Conozco otros casos de profesores acosados, pero no
denunciarán lo que les ocurre, existe la clara
conciencia de estar atrapados en un sistema político
cerrado, que actúa con tácticas propias
de las mafias.
María Elena Melgarejo Valencia
Profesora de Filosofía
Viña del Mar, 22 de enero de 2011.
Corresponsal
CHILE: María Cristina Díaz G.
::Acoso Moral Laboral
CHILE
Artículos de CHILE Tweet Corresponsal María Cristina
Díaz G.