1
Jornada de Análisis Integral del Mobbing Ámbito
Jurídico
Girona 25 Noviembre 2005
La prueba testifical ¿Cómo
detectar el falso mobbing?
Autor: Marina Parés Soliva
Presidenta del Servicio Europeo de Información
sobre Mobbing (SEDISEM)
www.acosomoral.org
Introducción:
El motivo de mi ponencia se centra en la figura del
falso mobbing entendida como falso-positivo en el sentido
de que, a menudo, se trata de un acosador encubierto
que no se percibe a si mismo como tal y que, consciente
o inconscientemente, se presenta como víctima
de acoso y ello es así dada la tendencia del
acosador de hacerse pasar por víctima cuando
es descubierto.
La pretensión de esta ponencia es presentar las
claves que nos permitan detectarlo y llegar a ello a
través del análisis del tipo de lenguaje
que es utilizado; es decir a través de sus propias
palabras hallar los indicios de su carácter manipulador.
Por tanto la manipulación es el tema clave para
determinar el falso mobbing del verdadero mobbing. En
el falso mobbing el tipo de comunicación es paradójica,
es decir manipulando el lenguaje; en cambio una verdadera
víctima con un mobbing auténtico se comunica
a través de un discurso genuino y veraz.
En todo proceso judicial, la búsqueda de la verdad
es uno de sus fines, por ello la reconstrucción
de los hechos a través del testimonio se convierte
en una parte importante. Hablar de la mentira en este
contexto implica detectar la falsedad de dicho testimonio.
La prueba es probablemente el elemento más importante
en cualquier pleito y ello es así porque de la
prueba depende que el juez falle a favor o en contra,
así conocer en profundidad los medios probatorios
es una obligación del abogado.
Entre los medios probatorios más importantes
en los procesos judiciales figuran las confesiones y
las declaraciones, tanto por su frecuencia como por
los datos que son capaces de proporcionar. Antes de
proseguir quiero revisar un poco los términos
confesión y declaración. Se define la
confesión como "el reconocimiento espontáneo
o solicitado que hace un sujeto de su participación
en un suceso o en una situación en la cual se
encuentra comprometido y que habia mantenido en secreto
hasta entonces " ( Poggi,V. 1996) . Además
de las confesiones detalladas, los juristas distinguen
las llamadas "confesiones forzadas o provocadas".
Toda otra exposición de hechos conocidos realizada
por los causantes o testigos ante el Juez recibe el
nombre de "declaración".
Sabemos que tanto las confesiones como las declaraciones
están rodeadas de un profundo subjetivismo que
planteará dificultades, por lo que serán
tenidas como válidas aquellas que cumplan con
un requisito dificil de comprobar, que es la sinceridad.
Concepto de Mobbing
La definición de la vigésima tercera edición
del Diccionario de la Real Academia Española
sobre la palabra "acoso" es: " la acción
y efecto de acosar " y define al acoso moral o
psicológico como la " práctica ejercida
en las relaciones personales, especialmente en el ámbito
laboral, consistente en un trato vejatorio y descalificador
hacia una persona, con el fin de desestabilizarla psíquicamente
".
Hay que valorar el gran avance que supone la introducción
de este concepto en el diccionario de la RAE aunque
hemos de constatar que le faltan dos elementos importantes
que definen cualquier situación de acoso como
son los actos de marginación y el elemento grupal
del acoso moral.
Hay que tener en cuenta la importancia del elemento
grupal ya que éste será un indicador claro
que nos permitirá distinguir un falso mobbing
de uno verdadero (Parés, 2005) "El acoso
moral es violencia psicológica de un grupo contra
una persona; no se trata de un conflicto entre dos personas,
acosador y víctima, y si, en cambio, de un grupo
contra un trabajador"(1).
En los supuestos donde no exista este elemento grupal
el elemento que nos servirá para poder discriminar
entre una verdadera víctima de acoso y un falso
mobbing será el uso de la manipulación
en el lenguaje por parte del acosador que se hace pasar
por víctima o bien la existencia de un transtorno
mental en el caso de la paranoia.
Es sabido que el acosador atribuye o "acusa"
a la víctima de sus propias intenciones como
si se tratara de un espejo y le atribuye sus propios
errores y sus propios miedos Hirigoyen,
M.F (1999).
González de Rivera, JL (2002). Piñuel,I
(2001), por tanto no es de estrañar que en
los procesos judiciales se presente como víctima
de la persona verdaderamente acosada. Citamos a Hirigoyen:
" Un individuo perverso podrá acusar de
actos que no ha cometido a una persona a la que quiere
descalificar. Aunque la persona salga del juicio rehabilitada,
podrá perder la reputación e incluso el
trabajo. Será esencial respetar la presunción
de inocencia". (2).
A menudo en el mobbing lo que primero llama la atención
en el discurso del manipulador es esa sensación
de que hay algo que no sigue una lógica. Ahondar
en esa percepción en lugar de apartarla de nuestra
mente será el primer paso para aprender a detectar
a un experto manipulador de la comunicación como
es el perverso organizacional. Es muy habitual que el
acosador atribuya a la víctima actitudes de mala
fe sin pruebas de ello. Una actitud abierta consiste
en escuchar las intenciones que el acosador atribuye
a la víctima, dado que nos darán los motivos
íntimos del propio manipulador para acosar. El
mobbing no busca el daño por el daño,
busca que este daño genere un resultado. El acosador
usa el lenguaje para manipular y esta manipulación
se concreta en el uso de la incongruencia y de la contradicción,
podemos afirmar que estos dos elementos están
siempre presentes en todo discurso manipulador.
(1) M. Parés " Mobbing: Conociendo al grupo
acosador desde la antropología". Conferencia
Magistral. XIII Coloquio Internacional de Antropología
Física "Juan Comas". Campeche-Mexico.
Noviembre 2005.
(2) M.F. Hirigoyen " L´asetjament moral a
la feina. Distingir el cert del fals". (2001 :
290)
Falsas Acusaciones
Una vez definido lo que es el acoso moral y cual es
el tipo de comunicación que utiliza el acosador
voy a abordar el tema de las falsas acusaciones en el
ámbito jurídico y para ello me he basado
en el trabajo de Proggi (3).
En las falsas acusaciones el contenido del discurso
puede ser exacto o erróneo, pero dentro de un
contenido erróneo puede suceder que el sujeto
crea realmente lo que dice porque lo tiene por cierto
o puede que el sujeto, consciente de lo inauténtico
de su discurso, intente que este resulte veraz y ese
"intentar" es lo que va a configurar la diferencia
fundamental, aunque en ambos supuestos el discurso es
erróneo, en el primero hay una carencia de la
intención de engaño.
La personalidad paranoide es un transtorno de personalidad
que define características comunes con los acosadores
que se hacen pasar por víctimas. Aparecen como
signos fundamentales la desconfianza, la psicorigidez,
la escasa capacidad de autocrítica, el egocentrismo,
la necesidad de adulación. Son personas que albergan
rencores y de notable agresividad, en unos casos detectada
y en otros proyectada. Son estos casos los que vemos
con frecuencia en los tribunales con sus actitudes y
comportamientos querellantes y reivindicativos.
Según Proggi : " En los supuestos en que
la creencia de certeza del sujeto "equivocado"
se pueden adverir dos vertientes: el error o la patología
mental. Si el discurso enunciado resulta verosímil,
puede que lo falso sea tenido por verdadero, con lo
cual no hablamos de mentira sino de error. Cuando el
discurso está sustentado en creencias o convicciones
anormales, firmes y tenaces de contenido absurdo o ilógico,
y tal vivencia de certeza resulta incorregible por la
experiencia, staríamos en el terreno de la patología
delirante.
En cambio cuando el falso denunciante tiene la insinceridad
como único fin, estaríamos en el campo
de la mentira patológica ". Y es precisamente
en este caso en que la literatura psiquiátrico-forense
describe tres personalidades psicopáticas inclinadas
a esta clase de imputaciones: la personalidad histérica,
la mitómana y la perversa. Vamos a ver cómo
la descripción de cada una de estas personalidades
corresponde al perfil del acosador o perverso organizacional.
A la persona histérica le gusta la teatralidad
y el ser el centro de atención, y ello en razón
de su vanidad. En cambio en la persona mitómana
el elemento que la define es la fabulación, es
la reina de la fábula, que se deleita, entre
otras cosas, con las "heteroacusaciones sexuales"
(Proggi citando a Dupré ). Por último
la persona con personalidad perversa, está llena
de deseo destructivo en cualquiera de sus formas, y
se caracteriza porque es ruin ya que goza escribiendo
anónimos, es conocida por sus comentarios solapados
y ponzoñosos, asi como por la denuncia viperina
y mendaz.
La explicación de su encaje en el perfil del
acosador radica en que los tres tipos de personalidad
(histérica, mitomaníaca y perversa) poseen
dos ingredientes que le son comunes: la malignidad por
un lado y la impermeabilidad afectiva por otro, con
los cual cualquier tipo de simulación es factible.
Citamos a Hirigoyen ( 1999: 117) " Los acosadores
se defienden mediante mecanismos de proyección:
atribuyen a los demás todas sus dificultades
y todos sus fracasos y no se sienten culpables de nada.
Se defienden asimismo a través de la negación".
(3) V Proggi et al. "Falsas Acusaciones".
Premio psiquiatria lega. 3º Congreso Internacional
de Psiquiatria. Buenos Aires. Octubre 1996.
Ya hemos visto que estas caracteristicas, que han sido
definidas con anterioridad por la psiquiatria-jurídica,
son las mismas que describen los expertos como la típica
del sujeto que acosa. Por tanto estos tres tipos de
personalidad nos sirven para definir el perfil del acosador,
de cualquier acosador ya sea en el ámbito laboral,
escolar, familiar. A menudo el acosador llega a los
tribunales acusando a su víctima (auténtica)
de ser la causante de sus males. Según Hirigoyen
(1999: 102) "Cuando tiene que justificar su odio,
el perverso lo hace depender de una persecución
por parte de su víctima. Se coloca así
en una situación de legítima defensa ".
A menudo confluye en una misma persona dos tipos de
alteracion de la personalidad la perversa y la mitómana,
estamos frente al denominado perverso-mitómano.
El perverso mitómano actúa esencialmente
con malignidad, formulando falsas acusaciones y denuncias
movido por su odio, despecho, celos y venganza o simplemente
por el placer o diversión que le produce hacer
el mal en otros.
Un ejemplo de ello son las campañas difamatorias
mediante cartas anónimas que ocasionan un clima
de inquietud que a veces puede ser de bastante duración
y revestir cierta gravedad, y que ha pasado a llamarse
acoso virtual cuando se usan las redes virtuales para
su difusión.
Según Hirigoyen ( 1999: 114 " En los perversos
las decepciones producen ira o resentimiento, y un deseo
de venganza. Cuando un perverso percibe una herida narcisista
(una derrota o una repulsa), siente un deseo ilimitado
de obtener una revancha. No es un reacción pasajera
, sino de un rencor inflexible". Cabe señalar,
también, una forma de "mitomanía
vanidosa" frecuente, muy abundante entre acosadores
que han llegado a una cierta posición en la organización,
son los que se jactan y alardean de tener relaciones
influyentes o importantes o pertenecer a determinados
círculos. Generalmente estos personajes caen
en el descrédito a poco de conocerlos (charlatanes
y fanfarrones), pero en ciertas circunstancias pueden
inventar o sugerir verdaderas historias de acusación
y de autoacusación.
Nadie niega que existe un trasfondo anómalo o
patológico en aquél que busca por la via
de las falsas acusaciones, venganza, utilidad, resarcimiento,
notoriedad, diversión, pero tal afirmación
no puede generalizarse, ya que hay todo un grupo de
sujetos que por diferentes motivos presentan una sola
característica en común: la de presentar
una voluntad consciente de fraude.
El Acosador.
Para ahondar en la idea que el falso mobbing muy a menudo
encubre a un verdadero acosador y poder comprender que,
en el caso del falso positivo, estamos frente al mismo
tipo de personas que las que son descritas en la psiquiatria
forense como personalidades con alteraciones que dan
lugar a falsas acusaciones voy a pasar a definir el
perfil del acosador según los expertos en la
materia como Hirigoyen, González de Rivera y
Piñuel.
Hirigoyen (4) define al perverso organizacional como
perverso narcisista. González de Rivera lo describe
como afecto del transtorno por mediocridad inoperante
activa o síndrome MIA (5) : "El individuo
afecto de MIA es persistente, desarrolla facilmente
una gran actividad (inoperante, por supuesto) y tiene
un gran deseo de notoriedad y de influencia sobre los
demás, que a veces alcanza tintes mesiánicos."
y Piñuel (6) coincide en su naturaleza psicopática.
(4) "Los perversos narcisistas ponen a los miembros
más dóciles del grupo, los corderos, contra
la persona aislada" Hirigoyen, MF "
L´asetjament moral a la feina. Distingir el cert
del fals". (2001 : 46)
(5) González de Rivera,JL " El maltrato
psicológico " ( 2002 : 89)
(6) " comprensión de la naturaleza psicopática
del hostigador y su perverso comportamiento" Piñuel,I
" Mobbing" (2001: 129)
Por todo lo anterior hemos podido mostrar que el acosador
laboral sigue los parámetros de alteración
de la personalidad descritos por la psiquiatria forense
como aquéllos sujetos promotores de falsas acusaciones,
y que mediante un giro perverso se presenta ante los
tribunales con una falsa acusación de mobbing
en la que desea mostrarse como víctima o como
un "pobre de mi" . Según Field (7)
" la respuesta estándar de un acosador en
serie cuando se le considera responsable de su acción,
y teme ver expuesta su falta de adecuación, su
incompetencia, y el comportamiento desordenado, es responder
con la estrategia de la negación y contraatacar
fingiendo ser una victima. Es muy efectivo".Concluimos
que las falsas acusaciones de mobbing estaran promovidas
por dos tipos de sujetos; por un lado por aquéllas
personas afectadas por un transtorno mental (paranoia)
y por otro por personas que promueven el fraude. En
éste último caso el fraude tiene lugar
a través de la manipulación y los sujetos
que los promueven presentan uno de los tres tipos de
alteración de la personalidad que son coincidentes
con el perfil del acosador descrito en toda la literatura
sobre mobbing.
Concluimos que para la terapeuta francesa son los enfermos
paranoicos los principales demandantes de un falso mobbing,
Hirigoyen ( 2001: 61) " El mayor peligro de las
falsas acusaciones por acoso moral es el que viene de
los paranoicos, que encuentran en el tema un soporte
increíble a su sensación persecutoria.
En la mayoria de los casos el diagnóstico es
evidente. (...) a diferencia de las víctimas
verdaderas, una persona con un carácter paranoico
no intentará hacer evolucionar la situación
hacia ningún acuerdo, sino que intentará
mantener su denuncia contra el acosador-víctima
que ha designado (...) Con un paranoico es imposible
argumentar, y los conflictos nunca se pueden resolver,
sino entrar en un proceso sin fin de acusaciones.
Las autenticas víctimas de acoso moral viven
en la duda, se cuestionan sus propias actuaciones y
buscan soluciones que pongan fin a su tormento. Los
paranoicos en cambio, no dudan, afirman y acusan".
La Manipulación en el Lenguaje
Además de los enfermos de paranoia el otro gran
grupo de falsos mobbing viene determinado por los manipuladores
cuya motivación es el fraude. Los casos de fraude
en las acusaciones de falso mobbing van a poder ser
detectadas a través del análisis del lenguaje
utilizado por el manipulador. Para el estudio de la
manipulación en el lenguaje voy a basarme en
un tipo concreto de comunicación que utiliza
el perverso organizacional a saber la comunicación
paradójica (8). Sabemos que para poder hostigar
a otro ser humano el acosador habrá de ejercer
dos tipos de manipulaciones, una dirigida al entorno
de la víctima y otra dirigida hacia la persona
acosada.
Para el acosador la manipulación dirigida al
entorno tiene como finalidad convertirlo en su aliado,
ya sea para que colabore en el hostigamiento o bien
para que no haga evidente lo obvio y para ello lo único
que le pide el acosador es que no haga nada. En una
situación de denuncia por falso mobbing colaborar
en el hostigamiento es negar a la víctima la
presunción de inocencia., y no hacer nada consiste
en no investigar en las motivaciones y en los mecanismos
de acoso. Esta ponencia pretende dar las claves que
permitan detectar el engaño en primer lugar valorando
en su justa medida la presión grupal a través
de comprobar la existencia del elemento grupal de cualquier
acoso y en los casos de fraude detectar el engaño
en el análisis del razonamiento y de los argumentos
esgrimidos. El entorno que no hace nada se convierte
en colaborador tácito del acoso; en cambio la
manipulación cuando va dirigida a la víctima
tiene como objetivo dañarla y desestabilizarla.
(7) Field,T. "la respuesta estándar de un
acosador en serie" . En la web "Bully-on line"
(2000) (8) Parés,M "La Comunicación
en el Mobbing" 1r Simposio Iberoamericano de Eergonomía
y Psicosociología . Avilés. Octubre 2005
En un proceso de acoso psicológico la paradoja
(contradicción) surge tanto a nivel del lenguaje
como a nivel de la conducta, en ambos casos hay violencia.
La conducta es simbólica ( Perkins 2001) y se
concreta en actuaciones y actitudes; así a nivel
de la conducta se manifiesta tanto en la comunicación
no verbal como en los actos de no comunicación.
Entendemos como actos de comunicación no verbal
los suspiros exagerados, el encogerse de hombros, las
miradas de desprecio; y como actos de no comunicación
el ignorar un saludo, el no responder a una pregunta,
el actuar como si determinada persona no estuviera presente,
y el dar la espalda . etc....Además en el mobbing
la contradicción surge en la comunicación
verbal mediante el lenguaje paradójico.
En el acoso moral el lenguaje se pervierte, cada palabra
oculta un malentendido que se vuelve contra la víctima
elegida. Decimos que la manipulación del lenguaje
es una herramienta propia del acosador psicológico,
ya que pretende ocultar el ejercicio de la violencia
por una parte, y por la otra hace un uso de información
privilegiada para dañar. En el registro de la
comunicación perversa, hay que impedir que el
otro piense, comprenda, actúe; ya se trate de
la víctima o del entorno. En los casos de falso
mobbing el entorno corresponde a la autoridad judicial.
La comprension de la manipulación del lenguaje
(discurso) del acosador se realiza a través del
estudio de los términos utilizados, los esquemas
mentales, los planteamientos estratégicos y los
procedimientos estratégicos, y en todos ellos
existen unas claves para la detección del acosador
a partir del lenguaje utilizado por él mismo,
estas claves son la contradicción y la incongruencia.
La contradicicón está en el discurso y
la incongruencia en el razonamiento. Definimos la inconguencia
como la falta de lógica o a la lógica
desconcertante y la podemos encontrar en la totalidad
del discurso y definimos como contradicción al
conjunto de falacias, es decir a los argumentos falsos
que propaga el manipulador, que incluyen las insinuaciones
y los malos entendidos. Hirigoyen (1999, 124) "Cuando
un perverso ataca a su víctima, suele apuntar
a lo puntos débiles que se sitúan en el
registro del descrédito y la culpabilidad".
En el discurso del acosador hay una contradición
que no aparece en el discurso de la víctima.
El emisor utiliza la contradicción intencionalmente.
La contradicción incluye el uso de falsedades
y de errores. La falsedad la vemos en el argumento que
está sostenido sobre una mentira y en el razonamiento
se oculta una equivocación (error) (9 ) .
Según Hirigoyen (1999: 104) " Si la víctima
reacciona y deja de comportarse como un objeto dócil,
el agresor se considera amenazado y agredido. Quien,
en un principio, había iniciado la violencia,
se coloca ahora en posición de víctima.
(...) El perverso intenta que su víctima actúe
contra él para poder acusarla de "malvada".
Para desmontar el argumento falso hay que buscar las
mentiras que lo sustentan y para ello hay que ir desgranando
uno a uno los componentes del argumento a fin de hallar
las pruebas que harán evidente la mentira que
el acosador pretende hacer pasar por certeza. Hay que
estar alerta y detectar las insinuaciones y los malos
entendidos que constituyen la argumentación que
justifica el hostigamiento a la víctima.
La contradición también incluye los errores
en las acusaciones y éstos están ocultos
en el razonamiento. Hay que hacer comprobaciones constantes
para ir verificando uno a uno las razones esgrimidas
por el acosador para estigmatizar a la víctima.
La lógica desconcertante del acosador provoca,
su propia definición lo dice, desconcierto en
el receptor y con ello el manipulador consigue uno de
sus objetivos, a saber, el bloqueo de la acción
del oyente.
(9) Parés,M. "Mobbing: Detección
del acosador a través del Lenguaje" III
Encuentro Internacional sobre Prevención y Salud
laboral. Vilanova y La Geltrú. Mayo 2005.
Podemos encontrar una lógica desconcertante o
una ausencia de lógica, dado que existe una disonancia
entre lo percibido y lo verbalizado. Según Hirigoyen
(1999: 96 ) " El perverso destina todas sus estrategias
a hundir al otro y, con ello, se revaloriza a sí
mismo".
El conocimiento de estas claves nos proporciona cierta
inmunidad frente a la manipulación. Ser menos
vulnerables nos permitirá diferenciar al acosador
de la víctima. La desacreditación de la
víctima siempre proporcionará una ganancia
para el instigador del acoso; el beneficio que el acosador
adquirirá con el descrédito de la víctima
no lo podría conseguir sin la utilización
del hostigamiento.
Cito a Hirigoyen (1999: 129) "El agresor se siente
fustrado. Su víctima se convierte en un reproche
viviente, lo que la conduce a odiarla todavía
más".
Es, precisamente, la adquisición fraudulenta
por parte del acosador, de este fin último el
que determinará si el mobbing ha sido o no beneficioso
para el acosador.
CONCLUSIONES
La psiquiatria forense nos informa que los falsos delitos
son formulados por personalidades con patologías
delirantes o que cursan con otro tipo de alteraciones
de la personalidad cuyo elemento definitorio es la mentira
patológica.
Entre los mentirosos patológicos define aquéllos
proclives a mentir y a engañar por un lado (sujetos
con personalidad histérica y mitóma) y
aquéllos que dañan con malignidad (personalidad
perversa). Por tanto coincido con Piñuel (2003,194)
en que "Señalar que no hay forma de distinguir
entre agresor y víctima en el mobbing es un verdadero
despropósito".
El acosador se da por satisfecho en el momento en que
recibe del entorno alguna ratificación de la
eficacia de su disfraz. Ha logrado ser verosímil,
ha burlado la verdad con la apariencia, pero como tiene
conciencia de su trampa, no puede correr el riesgo de
ser espontáneo. Lo abrupto, lo repentino entraña
un riesgo. El riesgo es el de la irrupción de
alguna contradicción que desmienta en forma irreversible
la validez de su fingimiento. El falso mobbing promovido
por un acosador que se hace pasar por víctima
podrá ser descubierto evidenciando las contradicciones
y las incongruencias en su discurso. La solvencia de
su actuar está amenazada por las contradicciones
inconscientes que lo acechan y, que la mayoria de las
veces lo pone al descubierto. Sólo hace falta
estar presto a detectarlo y opino que es una obligación
ética por parte de todos los implicados poder
determinar estos caso de falso mobbing .Según
Hirigoyen ( 2001: 61) ." Es necesario velar porque
los casos de falsas acusaciones de acoso moral no vengan
a desacreditar y poner en duda la realidad de lo que
sufren las auténticas víctimas.
Una resolución positiva de un caso de mobbing
ha de contemplar que el acosador no consiga el objeto
deseado, en
caso contrario servirá como refuerzo de esta
estrategia acosadora, con lo que es probable que el
acosador vuelva a hacer uso de esta técnica que
le ha sido tan provechosa para él y con ello
que se instaure el acoso como una forma de operar habitual.
Esta ponencia tiene la pretensión de evitar el
peligro que el concepto de acoso moral acabe perdiendo
credibilidad.
BIBLIOGRAFIA
1. Castillo del Pino, Carlos. "La Envidia".
Madrid. Alianza, 1991.
2. Castillo del Pino, Carlos. "El Odio". Barcelona.
Tusquets, 2002.
3. Escudero, José Francisco y Poyatos, Gloria.
"Mobbing: Análisis multidisciplinar y estrategia
legal" .
Barcelona. Bosch, 2004.
4. García, Rolsma y Fuentes. " Trabajando
con el enemigo " . Barcelona.Random H. Mondadori,
2003
5. Garrido Genovés, Vicente. " Cara a cara
con el psicópata ". Barcelona. Ariel, 2004.
6. González de Rivera Revuelta, José Luis.
" El Maltrato psicológico " .Madrid
. Espasa.Calpe, 2002
7. Hirigoyen, Marie-France. " El acoso moral "
.Barcelona. Paidós, 1999.
8. Hirigoyen, Marie-France. " L´assetjament
moral a la feina ".Barcelona. Edicions 62, 2001.
9. Martinez, Marino y Dolz ,José Luis, y otros
. " El Hostigamiento psíquico laboral "
. Zaragoza. Egido, 2002
10. Martos Rubio, Ana. " ¡ No puedo más
! " .Madrid. Mc Graw-Hill, 2004
11. Nazare-Aga, Isabelle. "Los Manipuladores"
. Barcelona. Vergara,2002.
12. Piñuel Zabala, Iñaki. " Mobbing:
Cómo sobrevivir al acoso psicológico en
el trabajo ". Santander. Sal Terrae,
2001.
13. Piñuel Zabala, Iñaki. " Mobbing.
Manual de autoayuda " . Madrid. Aguilar, 2003.
14. Piñuel Zabala, Iñaki. " Neomanagement.
Jefes tóxicos y sus víctimas". Madrid
Aguilar ,2004
15. Rivas Sánchez, Luis José. " Mobbing.
Terrorismo psicológico en el trabajo " .
Madrid. Aguilar, 2003
16. Rodríguez, Nora. "Mobbing. Vencer el
acoso moral". Barcelona. Planeta,2002.
17. Velázquez Fernández, Manuel. "
Mobbing, violencia física y estrés en
el trabajo" . Barcelona, Gestión 2000,
2004.
18. Watzlawick, Bavelas y Jackson. " Teoria de
la Comunicación Humana" . Barcelona, Herder,
1997.
Artículos:
19. Parés Soliva, Marina ( 2002). "Estudio
comparativo entre la teoria de la comunicación
y el mobbing" en La
Comunicación Paradójica; web Acoso Moral
( http://www.acosomoral.org/35.htm )
20. Parés Soliva, Marina ( 2003). " Las
Cualidades Envidiables" (marzo 03) y "La acusación:
el daño encubierto"
(abril 03) " en Artículos Sociológicos;
web Acoso Moral (www.acosomoral.org )
21. Field, Tim (2001) . " El acosador se hace pasar
por víctima" . Estraído del original
en la web "Bully On Line" (
http://www.acosomoral.org/Tfield2.htm )
Actas de Congresos:
22. Parés Soliva, Marina. "La Comunicación
paradójica en el acoso grupal" . II Encuentro
Internacional sobre
Prevención y Salud laboral. Vilanova i La Geltrú
. Mayo 2004.
23. Parés Soliva, Marina. " Redes Virtuales:
el S.O.S. del Mobbing" - I Congreso Internacional
Tic-Vida .On-Line
Marzo 2005
24. Parés Soliva, Marina. " Detectar al
acosador a través del lenguaje " III Encuentro
Internacional sobre Prevención
y Salud Laboral .Vilanova i La Geltrú, Mayo 2005.
25. Parés Soliva, Marina. " Mobbing: ritos
de iniciación y de continuidad en el gang de
acoso". X Congreso de
Antropología . Sevilla. Septiembre 2005
26. Parés Soliva, Marina "Un caso concrto
de Mobbing" . IX Congreso Nacional de Psicología
Social. A Coruña.
Septiembre 2005.
27. Parés Soliva, Marina. "La Comunicación
en el Mobbing" . 1 Simposium Iberoamericano de
Ergonomía y
Psicosociología. Avilés. Octubre 2005.
28. Parés Soliva, Marina. "Palabras Talismán
y Eslogans en el Acoso Mediático" . VI Congreso
Latinoamericano de
Semiótica. Maracaibo-Venezuela. Octubre 2005.
29. Parés Soliva, Marina " Detección
del Acosador a través del Lenguaje" XIII
Coloquio Internacional de
Antropología Física "Juan Comas"
. Campeche-Mexico Noviembre 2005.
30. Parés Soliva, Marina " Mobbing: Conociendo
al grupo acosador desde la antropología".
Conferencia Magistral.
XIII Coloquio Internacional de Antropología Física
"Juan Comas" . Campeche-Mexico Noviembre 2005.
Organiza:
SEDISEM
C.C.O.O. Sector de Girona Gabinet Jurídic Girona
Colabora:
SEDISEM Inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones:
Grupo:1/Sección:1/Número Nacional:585561