::Mobbing: Acoso moral laboral

ACOSO LABORAL - MOBBING



:: Mobbing - Acoso moral en el Trabajo
Portada
Objetivo
¿Qué es el mobbing?
RECURSOS
Artículos
Legislación
Prensa
Dónde denunciar
Testimonios
Otros tipos de Acoso
Casos
Videos
Colaboraciones
¡Desahogate aquí!
Enlace a otros sitios
Contáctenos

 

  ARTICULOS

PARAGUAY
Material proporcionado por el autor para el Portal de Acoso Laboral
Extracto del Libro El Freezer – Persecución Institucional en Paraguay - año 2006

El freezer, se da en llamar a la persecución laboral institucional, el acoso psicológico, acoso laboral, sicoterrorismo, hostigamiento en el trabajo o mobbing, nombres con se lo conoce en la legislación internacional.

Este problema es una situación cada vez más reiterativa dentro de las relaciones laborales paraguayas empujados por las crisis económicas y el desempleo, lo cual hace que tenga mayor relevancia día a día.

Especialmente, se hace visible en las culturas latinoamericanas a través del caudillismo político surgido en la época de la colonia, que persiste hasta hoy, juntamente con los esquemas de liderazgo rígidos provenientes de las numerosas dictaduras militares que han regido nuestros respectivos países. Sumado a ello, el problema se ha agudizado con las nuevas formas de organización del trabajo basadas en las economía neo-liberales, especialmente, con las tendencias provenientes de países más desarrollados, que buscan el lucro sin importar como, utilizando como fuerza de trabajo, a los llamados esclavos de cuello blanco, referidos a los empleados de oficina.

En este momento, existen numerosos casos de empleados en situaciones muy precarias, tanto a nivel del gobierno central (Ej. Ministerios, etc.), gobiernos subnacionales (Ej. 17 Gobernaciones y 238 Municipalidades), y entes descentralizados.

En el Paraguay, el freezer es una realidad también en el sector privado donde más del 80% de las empresas son familiares, y el empleador responde a autoritarismos basados en un sistema verticalista, fordista o militar, quizás a consecuencia del largo período dictatorial que nos tocó vivir.
Vista esta situación es fácil que se den los diversos tipos de acosos sicológicos laborales.
Donde el único con voz y voto para decidir es el patrón.

El objetivo que dio origen a este trabajo fue tratar de despertar una mayor conciencia entre todos los paraguayos, especialmente entre los colegas sobre las causas y consecuencias perniciosas de este riesgo laboral, desde la óptica del trabajador, de la empresa, la familia, y la sociedad en general.

En ese orden de ideas, ya se han generado las bases para la creación de un proyecto de ley que ha de legislar respecto al acoso psicológico laboral. El mismo fue presentado en el año 2009 por el Diputado Nacional Lic. Justo Cárdenas a la Cámara de Diputados y está para su estudio.

La idea que me impulsó además, es la de motivar un cambio de actitud en el mercado laboral paraguayo, en relación a este flagelo, por razones inherentes a los derechos humanos pero también por razones prácticas y económicas, a través de la comprensión de los tipos de freezer, las fases y los posibles remedios aplicables.

Comprendiendo el problema se pueden evitar los mismos, ayudando a implementar un desarrollo sustentable de la economía nacional a través del fomento al bienestar de trabajadores y empleadores en general.

Otra razón por el cual decidí realizar un trabajo sobre este tema, es que yo mismo he sido víctima, en varias ocasiones, de lo que se ha dado en llamar freezer, como es más conocido en Paraguay.

Debo mencionar que como profesional del derecho, en algún momento hizo mella en mi espíritu dicha situación de alienación laboral, pero aunque he podido superarla no he podido acostumbrarme a las reiteradas ocasiones por las cuales tuve que atravesar esa especie de ostracismo a la que las instituciones someten a algunos empleados, finalmente, no han conseguido mellar mi estado de ánimo, ni mi autoestima.

En esos momentos busqué la ayuda divina y logré mi reafirmación personal, y como resultado he conseguido que tanto personal, como literariamente me haya beneficiado la situación, que llegó un momento a ser insostenible.

Considero que el principal obstáculo para la solución de este problema laboral se basa en la dificultad del empleado/a en hacer pública la situación en la que se halla inmerso, por lo que la mayoría de los casos, no llegan a ser conocidos, lo cual dificulta aún más su ayuda por la falta de comprensión del tema.

A través del proyecto de ley presentado y el mencionado libro, se ha logrado el objetivo de atraer el interés a nivel de profesionales del ámbito laboral, sicólogos empresariales, estudiantes y a los empleadores en general, quienes de atender a este problema podrían disminuir el ausentismo, el desgano, la desmotivación, los permisos por enfermedad (Ej. depresión, hipertensión, úlceras, etc.), que redundan en una baja productividad de la empresa.

En el ámbito laboral paraguayo, los riesgos de seguridad han sido los que empezaron marcando la pauta de la legislación de prevención de riesgos en el trabajo, y hoy en día siguen abarcando la mayor parte de las acciones de todos los agentes de la prevención.

El freezer, desde el momento que es una forma de persecución laboral, no debería tratarse como enfermedad profesional, pues, desde el punto de vista del trabajador constituye una forma de riesgo laboral, similar al accidente de trabajo, que constituye responsabilidad del empleador. Ej. Después de haber realizado labores diarias que casi no le permitían respirar, súbitamente el trabajador-víctima del freezer se ve ante el hecho de no tener nada que hacer, es decir, se ve obligado a reducir su productividad laboral a un nivel porcentual, poco menos que cero (0).

CASOS VARIOS

Quisiera ejemplificar el Freezer con aquellos funcionarios nombrados con antigüedad de varios años, que están sufriendo silenciosamente con el acoso psicológico laboral, conocido a nivel mundial con el nombre de “mobbing”.

- Si bien aquí no se le presta mucha atención, quedando el problema a nivel familiar, se puede apreciar que los acosados o
perseguidos laboralmente, sufren numerosas sintomatologías a nivel físico, siendo las más comunes: la depresión, recurrentes dolores de cabeza, dolores de cintura, úlceras estomacales, hipertensión arterial, en algunos casos prolongados tratamientos neurosiquiátricos, separaciones conyugales, baja autoestima personal, etc.

- Cuando una persona es despojada de sus logros obtenidos como en este caso una jefatura de rango intermedio, y enviada a una pequeña oficina desprovisto de una explicación razonable del porque de su cambio, trae simultáneamente una sensación de pérdida de capacidad, la autoestima baja sustancialmente, se crea un conflicto emocional que afecta incluso las relaciones interpersonales, pues, se rehuye el contacto con otras personas, o uno se torna quejoso y negativo, con un efecto paralizante. Ello a veces no es comprendido en su total dimensión por los miembros del entorno familiar agudizando aún más crisis por la cual se atraviesa. Incluso, el freezer laboral puede ser la base de muchos de los problemas que el empleado debe enfrentar en la empresa, que no sabemos identificar, y usualmente la solución al problema es enfocada desde otras especialidades de la prevención de la salud física pero no síquica.

Las personas sometidas a la persecución laboral o freezer, presentan diversas sintomatologías como las citadas anteriormente, y esto ocurre en todo el mercado laboral paraguayo, pero solo a modo de ejemplo se pueden citar algunos casos:

- Un empleado que fue destituido de su cargo gerencial y como consecuencia de ello entró en depresión, transformándose
posteriormente en una persona agresiva que incluso en un determinado momento, en horas de trabajo y agobiado por la
presión de sus nuevas tareas pero de rango inferior, sacó un arma de fuego y amenazó a clientes y funcionarios con disparar su arma.
Dicha persona tuvo que realizar un largo tratamiento neurosiquiátrico, hasta que al cabo de más de un año logró su
recuperación y reinserción laboral pero en otra empresa.
Ello generó muchos trastornos a nivel de la empresa hostigadora, y del entorno familiar del afectado. De más está decir, que el empleador no tomó conciencia del efecto que tuvo la decisión de menoscabar laboralmente al empleado, calificándolo simplemente de rebelde e indisciplinado.

- El caso del empleado despedido sin justa causa, que interpuso un recurso en lo contencioso administrativo, que luego de varios años ganó en las tres instancias, y el Juez ordenó a la institución su reposición en el cargo en forma inmediata con el pago de los salarios caídos. Sin embargo, el personal fue reintegrado a la casa matriz pero cuando fue despedido el mismo tenía un rango de gerente en una sucursal del interior del país, donde el mismo tiene su casa y su familia. La situación de acoso institucional se da porque si bien el empleado fue restituido a su trabajo no lo fue en su anterior lugar de trabajo en la sucursal junto a su familia, generándose pérdidas económicas entre los pasajes de ida y vuelta para visitar sus seres queridos, llamadas telefónicas, el estado de aislamiento que sufre, al tener que alquilar un departamento para vivir en la capital, y dentro de la institución su ubicación como empleado sin rango cumpliendo una función de mero auxiliar.

- Una empleada fue reemplazada por un colega con menos experiencia y por meras razones de amiguismo con el jefe, la
afectada fue trasladada a una pequeña oficina alejada de sus labores habituales, sin contacto con clientes ni compañeros de trabajo. La misma después de tener numerosas labores diarias que resolver se encontró de la noche a la mañana, con ninguna tarea que realizar, tratada poco menos que como una paria dentro de la institución a la cual prestó servicios en forma leal y correcta por más de 10 años.
A nivel de salud, la misma se vio afectada por una depresión profunda, que generó su casi nula asistencia laboral, generando con ello una pobre calificación como empleada y que su autoestima decayera a límites poco menos que subterráneos.
A consecuencia, de la depresión la empleada sufrió de numerosas enfermedades conexas, como hipertensión arterial, úlcera gástrica, ataques de pánico, etc.

- El caso del funcionario que era calificado por algunos jefes y compañeros de hiperactivo y por otros como el loco, el
mismo fue irradiado de las labores cotidianas, sin tener en consideración que fue la persona que sin pedir nada a cambio
impulsó numerosos cambios estructurales dentro de su empresa, presentando proyectos de factibilidad que fueron literalmente robados y asignados a la autoría de otros, que se beneficiaron vergonzosamente, cuando todo el personal sabía quien era el autor real.
Esta persona generaba una incomodidad muy fuerte entre sus ocasionales jefes, pues los jaqueaba usualmente con ideas innovadoras, lo cual arriesgaba la normal estabilidad de lo ya establecido, aunque con ello su empresa pudiera generar más ganancias y liderazgo en el mercado.
El citado empleado fue reemplazado por otro que ascendió a su cargo, y se adaptó al estilo lento y burocrático de su empresa, ello le ocasionó un problema de depresión y baja autoestima, hasta que logró superar su problema mediante el apoyo de la iglesia y sistemas de autoayuda.

- También, el caso de aquel empleado que logró numerosas especializaciones profesionales, y su jefe de turno lo trasladó por que en su lugar debía ubicarse un integrante de un partido político que estaba en el poder.
Para generar y justificar el cambio se apelo a la difusión de rumores, de que el empleado era incapaz, no servía a los intereses institucionales, le faltaba iniciativa y era muy rebelde.
Ello, posteriormente, generó que el empleado tuviera serios problemas depresivos e incluso afectaron su relación
conyugal, pues, aunque su salario no había sido afectado, el mismo sufrió lo que decimos en derecho “una capitis diminutio maxima”, pues el mismo perdió su jefatura, su rango y el aprecio de los demás colegas y compañeros de trabajo.
Se había hecho correr el rumor además de que holgazán y que no se podía contar con el mismo para ninguna tarea, por lo cual ningún jefe se arriesgaba a tenerlo consigo.
Posteriormente, el empleado así afectado presentó su renuncia a la empresa.

- En el caso del funcionario que fue confinado a una oficina con aire acondicionado, teléfono, y escritorio privado, pero sin contacto con el público, a quien los compañeros rehuían por orden directa de las autoridades del momento, porque se habían hecho circular rumores de que el empleado era partidario de una corriente política diferente a la que se había instalado en el gobierno. Si bien no perdió sus remuneraciones salariales, se quedó sin labores que cumplir, transformándose en un planillero, simplemente no le asignaban labor alguna.
El empleado sufrió luego de casi un año de esta situación, una severa descompensación, con ataques de
hipertensión y una aguda depresión que lo llevó a ser internado en el neurosiquiátrico. La empresa no se hizo responsable de los daños ocasionados al empleado.

Gentileza del Dr. Dago R. Fernández para el Portal de Acoso Laboral

::Acoso Moral Laboral
 

PARAGUAY
Artículos del Dr. Dago R. Fernández
Colaborador del Portal Acoso Laboral

Proyecto de LEY en estudio
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - El proyectista
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - Legislación vigente
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - Empleados públicos y privados
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - Indemnización y sanción
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - ¿Qué será delito?
Proyecto de LEY EN ESTUDIO - Contemplando normas extranjeras
La tortura sigue vigente
Extracto del Libro El Freezer – Persecución Institucional en Paraguay - año 2006
``El Freezer'', un mal que aqueja a los funcionarios
Proyecto Contra Violencia Sicologica Laboral en las instituciones públicas
¿Quién es Dago R. Fernández?

:: Mobbing - Acoso moral en el Trabajo


Contacto con webmaster
Stop al mobbing