Dago Roberto Fernández
López es doctor en Ciencias Jurídicas,
master en "Business Administration" por la
Universidad de Bristol, Inglaterra, además de
ser escribano público, y posgraduado en Metodología
de la Investigación Jurídica y Asesoría
de Tesis Doctoral de la UNA. Es catedrático en
varias universidades y consultor internacional.
Es funcionario del Banco Nacional de Fomento (BNF),
pero está por cumplir su cuarto año consecutivo
en el "freezer". Para colmo, es la segunda
vez que lo congelan. La primera vez, cuando se fue a
Inglaterra a especializarse, al regresar se encontró
en el Freezer confinado a una mesita y una silla, degradado
de Secretario de la Asesoría Legal a simple auxiliar
administrativo sin tarea alguna. Tras un largo periodo
salió reasignado al Ministerio de Hacienda para
acompañar al equipo encargado de instalar la
Dirección Nacional de Contrataciones Públicas-DNCP-,
se especializó sobre el tema dando conferencias
en más de 200 municipalidades y gobernaciones
del interior del país, así como más
de 150 instituciones públicas e incluso una conferencia
en la ciudad de Vancouver-Canadá, luego de casi
dos años finalizó sus tareas, y en 2005
editó el libro ¿Cómo Vender al
Estado?-Licitaciones Públicas-ley 2051/03-Casos
Prácticos-Jurisprudencias, volvió y fue
designado Secretario del Comité de Evaluación
de licitaciones pero en pocos meses lo volvieron a congelar
"por envidia", opinó.
Fernández, desde el "freezer", escribió
en 2009 seis proyectos de leyes (-contra el acoso laboral
mobbing - contra el acoso escolar bullying- de la responsabilidad
del funcionario público - contra desórdenes
alimenticios y obesidad - modificación del sistema
previsional de la ley de la jubilación bancaria),
así como el decreto reglamentario N° 6060/05
de la ley 1295/98 del Leasing, Arrendamiento con Opción
de Compra, y en el 2006 su primer libro sobre el acoso
laboral, denominado"El Freezer. Persecución
Institucional, Mobbing. Riesgo laboral en Paraguay".
El está convencido de que no hay excusa aceptable
para dejar de luchar y construir un futuro mejor para
la patria.
El libro es un crudo retrato de la violación
de derechos humanos. A casi cinco años de la
publicación, la prensa ha adoptado el término
"Freezer" como sinónimo de acoso laboral
pero aparte de eso, casi nada ha cambiado. Como avance
se puede sólo citar el compromiso de los parlamentarios
que apoyaron el proyecto de ley sobre el tema.