El 5 de octubre de
2009 la Cámara de Diputados recibió el
Proyecto de Ley "Contra la violencia sicológica
laboral en las instituciones públicas",
que plantea medidas para combatir el "freezer"
y otras formas de acoso y violencia laboral en el ámbito
público. El documento ya tiene dos dictámenes
favorables en comisiones y podría conseguir la
aprobación parlamentaria en el 2011, según
el diputado patrocinante, Justo P. Cárdenas.
Actualmente, sufrió duras críticas por
los Senadores a instancias de grupos de empresarios
locales logrando su archivamiento temporal, por lo cual
volverá a dársele impulso a mediados de
julio 2011.
"Es un proyecto de ley que preserva la seguridad
laboral de los funcionarios públicos, establece
conceptos de avanzada que harían que la persecución
política ya no sea posible en los términos
que se han dado hasta hoy", dijo el diputado Justo
P. Cárdenas, catedrático, licenciado en
Administración de Empresas, Contador y Máster
en gestión Pública y Gobierno.
Explicó que se pretende combatir tanto la práctica
del "freezer" como otras formas de violencia
hasta ahora no tipificadas por ninguna ley paraguaya.
"Se pretende instalar una meritocracia del funcionario
público", en la que se valores los estudios
y experiencia, no simplemente el color o los amigos.
Además, se busca combatir la manipulación
del voto de los funcionarios públicos.
El proyecto de ley "Contra la violencia sicológica
laboral en las instituciones públicas" lo
escribió Fernández con la ayuda de José
Achar Vallena, otra víctima del "freezer".
El diputado Justo P. Cárdenas se comprometió
con el proyecto y lo presentó con el apoyo de
su bancada (colorada castiglionista).
El mismo tiene dos dictámenes a favor con modificación:
Uno de la comisión de Justicia, Trabajo y Previsión
Social de la Cámara de Diputados, del 18 de noviembre
de 2009. Y el otro de la comisión de Derechos
Humanos (DDHH), del 7 de abril de 2010, según
el Expediente D-0915085.
"Lo que se busca es caracterizar este fenómeno,
clarificar qué es 'freezer' y qué no lo
es, y también ver qué sanciones podrían
recibir esas personas (responsables)", dijo Fernández.
El proyecto de ley pretende "motivar un cambio
de actitud en el mercado laboral paraguayo, con relación
a este flagelo, por razones inherentes a los derechos
humanos, pero también por razones prácticas
y económicas", dice la argumentación.
El documento planea la posibilidad de otorgar indemnizaciones
a quienes lo sufren y aplicar sanciones a los responsables.
Cárdenas y Fernández son optimistas con
respecto al tratamiento del proyecto. El diputado dijo:
"Creo que se estaría aprobando positivamente
con algunas modificaciones en el curso de los próximos
60 días". "Los presidentes de todas
las comisiones que han tratado el proyecto de ley han
opinado positivamente". Además, expresó
deseos de que la mayoría de los parlamentarios
voten a favor.
"FREEZER"
La forma más dramática de persecución
laboral tal vez sea el "freezer". "Cuantitativamente,
probablemente no sea un número significativo
(el de personas al 'freezer'). Pero cualitativamente
sí es significativo ", dijo Cárdenas.
En el "Freezer" lo que más pesa es
"la tristeza que a uno le causa el no poder colaborar,
la impotencia que da estar en un costado ignorado por
todos". "uno se capacita y sin embargo nadie
quiere escuchar", dijo Fernández, quien
hace cuatro años está en el "freezer".
"Nadie debe pasar por una realidad tan injusta
como esta. Si una persona es sacada de su cargo o disminuida
en su rango, creo que debe haber fundamentos muy severos.
De lo contrario, se estaría produciendo una injusticia
social provocada de manera arbitraria e unipersonal
hacia un ciudadano", acotó el parlamentario.
PERSECUCIÓN
Pero la persecución laboral a funcionarios del
Estado no se limita a congelar, a veces pasa porque
"no te dan las herramientas Te dan un trabajo
para realizar, pero no te dan la computadora, no te
dan la impresora, no te dan el Internet evidentemente
que te están haciendo una zancadilla. O no te
dan una oficina y quedas directamente en el pasillo",
dijo Fernández.
En otras ocasiones, la persecución pasa por
la asignación de tareas irracionales o incompatibles
con las capacidades del funcionario. "Tenemos economistas
a los que le envían al departamento legal, por
ejemplo. Evidentemente que esta persona se va a esforzar,
pero no puede llegar al nivel de un abogado", opinó
el autor.
DE LEY
"Falta una legislación más específica
sobre el tema, pues la protección al funcionario
está teniendo en este ámbito una debilidad
que debe ser subsanada, ya que supone una situación
de indefensión para el trabajador afectado, quien
se ve desamparado por las razones expuestas", dice
la presentación del proyecto.
Agrega: "En épocas anteriores ya existía
la persecución sicológica en el trabajo,
pero desde relativamente poco tiempo va siendo tomada
en consideración a nivel internacional, desde
el punto de vista de los derechos humanos, pues ataca
la dignidad y la salud mental, pasando a constituirse
en una nueva clase de riesgo laboral".
"El problema ya ha generado situaciones límites
con algunos intentos de suicidio o incluso de violencia
física contra terceros". "La persecución
laboral tiene diferentes formas y sus consecuencias
son devastadoras en la salud física y mental
del empleado".