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PRENSA
PARAGUAY
“Si me mandás al freezer, ¡te demando!”
La violencia psicológica
laboral existe. Ahora, ¿amerita una Ley? Ese es un debate
que desde hace tiempo, y silenciosamente, se ha desatado
en el Congreso paraguayo.
En la función
pública no hay nada más famoso que la
expresión está en el freezer.
Significa, entre otras cosas, que alguien fue dejado
de lado y ya no ocupa el cargo que le correspondía,
ya sea porque su líder político
ha perdido peso, o ya no está, o porque simplemente
no le agrada al nuevo jefe.
No responder a presiones económicas, políticas
y hasta sexuales, es motivo de que una persona quede
relegada en su lugar de trabajo. Eso es indiscutible;
todos conocemos algún caso de esas características
y, últimamente, no solo el sector público
es escenario de esos hechos.
El
Proyecto de Ley "Contra la violencia psicológica
laboral" fue aprobado el año pasado
en la Cámara de Diputados, pero se rechazó
en el siguiente paso: el Senado.
El documento, por ello, ha vuelto a la Cámara
Baja y será uno de los temas más debatidos
en 2011.
Según señala la iniciativa del diputado
colorado Justo Cárdenas, se pretende definir,
prevenir y sancionar las diversas formas de violencia
psicológica laboral. Tiene en cuenta a la agresión,
el maltrato, los tratos desconsiderados u ofensivos,
y en general todo tipo de ultrajes a la dignidad de
las personas.
¿Qué es?
Violencia psicológica laboral es "toda
conducta persistente y demostrable, ejercida sobre un
funcionario por parte del jefe o superior jerárquico,
un compañero de trabajo o un subalterno, encaminada
a infundir miedo, intimidación, terror, angustia,
perjuicio laboral, generar desmotivación en el
trabajo, o inducir a la renuncia del mismo".
Así define a esta modalidad, el proyecto estudiado.
Además, al mencionar las modalidades de violencia
psicológica laboral, indica la agresión
laboral, el maltrato laboral, la humillación
laboral, la persecución laboral, la discriminación
laboral y el entorpecimiento laboral.
En un primer vistazo, el documento no contiene cuestiones
objetables que pudieran haber determinado su rechazo
en la Cámara de Senadores. ¿Por qué
se tomó esa decisión?
Pero, conociendo el mercado paraguayo, o la política
criolla como dicen algunos, no es difícil imaginar
que el tema también permitiría tergiversaciones
a la hora de realizar algún cambio en los lugares
de trabajo.
En otras palabras, hablamos de un tema que parece sencillo,
y hasta justo, pero que es complejo al mismo tiempo.
En cualquiera de los casos, esperemos que el debate
contenga aspectos verdaderamente positivos y serios,
y que finalmente se tome la mejor decisión.
De momento, lo concreto es que la violencia psicológica
laboral si existe.
11 de Febrero de 2011 20:20
Fuente: http://www.abc.com.py |