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PRENSA
URUGUAY
PITCNT. LA CENTRAL OBRERA
ANALIZA CON PREOCUPACION UN PROBLEMA QUE SE EXTIENDE
EN URUGUAY
El
acoso laboral crece a nivel del sector público
¿Cómo lograr la renuncia
de un empleado o un funcionario del Estado? La respuesta:
el "mobbing". Esa es la denominación técnica del acoso
laboral, que se está extendiendo cada vez más, según
la central de trabajadores de Uruguay.
César Barrios
El acoso laboral está creciendo, principalmente
en el sector público, de acuerdo a las denuncias
que recibe mensualmente el PITCNT. El tema se está
agravando día a día, dijo a LA REPÚBLICA
el coordinador de la Secretaría de Salud Laboral
y Medio Ambiente de la central sindical, Walter Miglionico.
Por mes se están recibiendo decenas de denuncias
de empleados privados y funcionarios públicos,
que estiman sufrir el acoso moral en su trabajo, ya
sea por parte de compañeros o superiores.
Según una reciente sentencia del Tribunal de
Apelaciones del Trabajo de 2º Turno, por "mobbing"
o acoso en el lugar de trabajo hay que entender "cualquier
manifestación de una conducta abusiva y especialmente
de comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos
que pueden atentar contra la personalidad, la dignidad
o la integridad física de un individuo o que
puedan poner en peligro su empleo o degradar el clima
de trabajo".
El "mobbing" puede producir
en la víctima depresión, trastornos de
ansiedad, insomnio y hasta el suicidio.
Cuando un jerarca de una empresa o un compañero
de trabajo acosa laboralmente al trabajador, su objetivo
"es la denigración laboral, que busca provocar
la autoeliminación del trabajador, con abandono
del trabajo o en su defecto la baja médica".
Para la Justicia uruguaya "en el caso del 'mobbing'
el trabajador es afectado en sus condiciones normales
de vida, lo cual le provoca un daño específico
que no es resarcido con el pago de los rubros laborales
y que debe ser indemnizado en forma autónoma".
Muchos trabajadores que renuncian o son despedidos
han iniciado acciones judiciales, ya que buscan una
reparación económica porque sostienen
que se han visto afectados en su salud por el acoso
laboral.
Miglionico dijo que el equipo conformado en el PITCNT
para la salud laboral atiende con un equipo multidisciplinario,
compuesto por abogados y psicólogos, los casos
que le llegan a diario por este tipo de acoso.
"Cada vez hay más denuncias, pero a veces
todo es muy difícil de probar, por la escasa
jurisprudencia existente o por las relaciones laborales
en sí mismas", sostuvo el dirigente sindical.
Cuando se lo consulta de dónde proviene la mayor
cantidad de denuncias, no duda en contestar: "Son
desde el ámbito público". Y la explicación
a su entender es simple: en el sector privado, cuando
no se quiere a un empleado generalmente se lo despide,
pero el despido no ocurre en el sector público,
a no ser que haya una causal suficientemente grave.
De este modo, cuando no se quiere a un funcionario
comienza una serie de acciones contra él, que
van desde constantes recriminaciones sobre su trabajo,
un seguimiento continúo a su accionar o sencillamente
no darle ninguna tarea para hacer. El objetivo es que
el funcionario renuncie, dijo Miglionico.
Este tipo de hechos se está registrando en la
administración central, aunque también
se constata en algunas empresas públicas.
fuente: larepublica.com.uy
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