|
PRENSA
URUGUAY
Gobierno y sindicatos tras acoso en el trabajo
salud ocupacional | Policlínica de Facultad de
Medicina tiene entre 3 y 4 casos por semana | La Oficina
de Servicio Civil planea crear dependencias para atender
el tema
Gobierno y sindicatos tras acoso en el trabajo
El Pit-Cnt recibió 300 denuncias. Jerarca del
MEC propuso crear un ombudsman de administración
pública
DEBORAH FRIEDMANN
El Pit-Cnt tiene registradas más de 300 denuncias
de acoso moral en ámbitos de trabajo. Las atienden
en un complejo deportivo porque hay funcionarios que
"tienen miedo" de ir para ello a la sede de
la central sindical. A algunos, en sus lugares laborales
los habían tratado "de locos" o "psiquiátricos".
Otros habían sido enviados a trabajar a un subsuelo,
casi sin oxígeno.
En la Facultad de Agronomía, una funcionaria
renunció a raíz del hostigamiento. Otra
está muy enferma. En el Poder Judicial, una empleada
también vivió el problema. Y hasta una
mujer que ocupaba un cargo jerárquico, denunció
que había sido trasladada a cumplir funciones
en un depósito, sola. Presentó varios
recursos y sufre de ataques de pánico.
Esos fueron algunos de los casos relatados el miércoles
18 en la sede del Ministerio de Educación y Cultura
por algunos de los asistentes al panel y debate sobre
"acoso moral en el trabajo".
El mobbing, como se le llama al acoso moral en el ámbito
laboral, es casi tan viejo como el trabajo, pero fue
desde la década de 1990 que tomó más
difusión en Uruguay.
La Policlínica de Salud Ocupacional de la Facultad
de Medicina recibe por semana entre dos y tres personas
que dicen ser víctimas de acoso moral en el trabajo,
dijo a El País Fernando Tomasina, grado 4 de
la Cátedra.
A esas personas -provenientes tanto del ámbito
público como del privado- se les aplica un test
que permite saber si sufren de mobbing o no. En promedio,
el 75% de quienes consultan lo padecen, indicó
Tomasina.
A ellos, se les realizan otras evaluaciones y luego
un informe para el médico tratante. Ese documento
puede ser utilizado en reclamos judiciales.
"Desde hace un año y medio, las consultas
se han visto incrementadas. Personalmente creo que es
porque hay más conocimiento del fenómeno,
no porque antes no existiera", sostuvo Tomasina.
Los casos analizados por la Policlínica son
mayoritariamente de mujeres, con un buen nivel instructivo,
cuyos trabajos requieren alta competitividad. Recibieron
docentes y también funcionarios del ámbito
de la salud.
Un estudio de la Facultad de Psicología (publicado
por El País en octubre de 2005) constató
que existía acoso moral en entre 10% y 20% de
los lugares en los cuales se estudió el fenómeno.
En una empresa pública en particular, que no
fue difundida, dio como resultado que 25,6% de los 800
funcionarios sufrían algún tipo de mobbing.
Más atrás en el tiempo, en 2002, un estudio
de la consultora Datos para El País concluyó
que 17% de los montevideanos "conocen o han sufrido
algún tipo de maltrato en el trabajo".
ACCIONES. Desde el Estado hay propuestas y acciones
para combatirlo. La Oficina Nacional de Servicio Civil
(ONSC) tiene un plan para que todos los ministerios
cuenten a fin de este período de gobierno con
una dependencia de salud ocupacional, que trate el acoso
moral, dijo durante el encuentro Mariaselva Echagüe,
directora de la Administración de Personal de
la ONSC.
Además, el organismo realiza un nuevo manual
de funciones que promoverá mejorar la comunicación
interna y realizar programas que promueven una mejor
salud de los trabajadores.
En tanto, el Ministerio de Educación y Cultura
contrató hace un mes a una especialista, la abogada
Inés Capucco, pa-ra tratar el tema, sostuvo en
el encuentro la directora de Derechos Humanos, María
Elena Martínez.
Además, Martínez dijo ser partidaria
de crear un "ombudsman" de la administración
pública, a quien los funcionarios le puedan,
entre otras cuestiones, presentar denuncias de acoso
moral.
"Es alguien que va a trabajar dentro de la administración,
para lograr, no mediante juicios condenatorios de una
administración, sino acuerdos convenientes para
ambas partes", afirmó. "Sería
una gran solución para este tipo de situaciones",
añadió.
VIOLENCIA. El acoso
moral es toda conducta abusiva que atenta por su repetición
contra la dignidad o integridad psíquica de una
persona, poniendo en riesgo su empleo o degradando el
ambiente de trabajo, sostuvo en el panel la especialista
en Derecho del Trabajo, Martha Márquez.
Ana Sotelo, especialista en Derecho Laboral, estudia
el acoso moral en el trabajo desde el año 2002.
Dijo que puede dividirse en dos grupos: el individual
y el colectivo, por deficientes políticas de
gestión o como alternativa al despido desde las
empresas.
Las firmas que practican el mobbing buscan "cansar"
a sus empleados para que renuncien. "No se les
hace tan fácil, por el desempleo. En muchas ocasiones
se quedan y se enferman", sostuvo. Según
Sotelo, los casos se dan tanto en empresas públicas
como en privadas. En su trabajo, que incluyó
encuestas y entrevistas personales, el 60% de los afectados
eran mujeres.
El sufrir acoso moral en el trabajo afecta la salud.
En el panel, una empleada estatal contó su experiencia.
"Siendo una jefa de departamento me mandaron a
un archivo vacío, separada del resto de los funcionarios.
Tengo crisis de pánico. Ganas de llorar. Tengo
un daño de por vida en lo económico y
no sé por cuánto tiempo en la salud",
afirmó.
Derechos violados y sin legislación específica
En Uruguay no existe legislación específica
sobre el "acoso moral", aunque hay varias
normas vigentes aplicables a la problemática,
sostuvo en el panel la especialista en Derecho Laboral
Martha Márquez.
A modo de ejemplo mencionó los artículos
7, 8, 54, 72 y 332 de la Constitución, la ley
16.045 (antidiscriminación) y las normas internacionales,
que fueron ratificadas por Uruguay.
La especialista consideró necesario que exista
una norma específica, que incluya la protección
a las víctimas y también a los testigos.
Por su parte, Ana Sotelo, también especialista
en Derecho Laboral, dijo que el acoso moral implica
la violación de varios derechos, como el de la
dignidad, la integridad física y mental, la intimidad
y un medio ambiente adecuado de trabajo.
Consideró también que desde el punto
de vista colectivo es una violación de las libertades
sindicales, por ejemplo, en los casos en los que se
aísla al trabajador.
En junio, el abogado Carlos Berlangieri, dijo a El
Empresario que "cuando el tema del acoso se instale
en la sociedad, van a llover casos, va a ser un aluvión".
Consideró que eso se dará porque en Uruguay
"hay grandes ollas", que explotan. "Fui
juez. Entonces teníamos dos o tres casos de violencia
doméstica por semana. La gente tomó conciencia
y ahora hay 20 casos por día", afirmó.
El primer ministerio
En varias empresas y entes públicos existen
divisiones de salud ocupacional. Sin embargo, en la
administración central el panorama es distinto.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca
es la primera secretaría de Estado que cuenta
con un servicio de seguridad y salud ocupacional, dijo
en el encuentro del MEC, Ana Pintos, funcionaria de
esa repartición. Allí trabajan también
los ca- sos de acoso en el ámbito laboral. "No
estamos dentro de la estructura de recur- sos humanos,
porque fuimos creados cumpliendo el Convenio 161 de
la Organización Internacional del Trabajo, donde
se pide que esos servicios funcionen de forma autónoma,
asesorando a las autoridades", dijo.
fuente: http://www.elpais.com.uy
|