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PRENSA
La
crisis reduce los accidentes laborales pero dispara
el acoso en el trabajo
M. O. - Valencia - 02/06/2011
Uno de los efectos, beneficioso, de la crisis económica
es la notable rebaja de los accidentes laborales y,
sobre todo, de los siniestros con resultado de muerte.
En paralelo, y en sentido contrario, la precariedad,
la flexibilidad y la intensidad que requieren los patronos
disparan los problemas asociados al acoso y a la violencia
laboral, "la siniestralidad silenciosa", en
palabras de Marisa Rufino, secretaria de Salud Laboral
de la ejecutiva federal de UGT, que se manifiesta esencialmente
en bajas por depresión o trastornos de ansiedad.
"Aceptamos condiciones de trabajo en perjuicio
de nuestra salud", comentó Rufino en la
presentación de una jornada dirigida a delegados
de prevención de riesgos laborales y psicosociales,
y recordó que la Comisión Europea "ya
considera un riesgo estructural el estrés laboral,
un problema que afecta en torno al 40% de los asalariados,
que se produce en el 50% de las empresas y que nos cuesta
un 10% del PIB".
La expresión máxima
del problema serían los 44 suicidios registrados
entre trabajadores de France
Télécom en apenas año y medio,
la mayoría en el lugar de trabajo. Pero el problema
de la violencia laboral se extiende por todos los sectores.
Técnicos de UGT del País Valenciano han
elaborado a lo largo de una década un "procedimiento"
de prevención de la violencia laboral que acaba
de ser asumido por el Instituto Nacional de Salud e
Higiene en el Trabajo. Los habituales protocolos establecen
que el acoso debe ser reiterado, continuado o intencionado
para ser denunciable. Y llevar a un acosador ante el
juez es complicado. No es fácil recabar pruebas
solventes. Y, en el mejor de los casos, el demandante
logra un despido. El procedimiento establece vías
de reparación previa para frenar en seco la violencia
al primer atisbo.
fuente: elpais.com
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